
En 2017 comencé la lectura del primer tomo de “Mi lucha”: La muerte del padre de Karl Ove Knausgård. Lo hice a sabiendas de que le seguían cinco libros más. Aquello no me amilanó, por el contrario, me entusiasmó de la misma manera que me sucedió cuando leí En busca del tiempo perdido de Marcel Proust, siete tomos maravillosos de esta monumental obra.
“At Least for a Moment”: Rómulo Martínez en Mundo Arte Gallery
Mundo Arte Gallery presenta At Least for a Moment: Cartografías de pertenencia, migración y visibilidad, una exposición individual del artista venezolano Rómulo Martínez, curada por Marco Caridad. En exhibición del 3 al 24 de octubre de 2026, la muestra reúne un nuevo cuerpo de trabajo que negocia con la identidad, memoria, visibilidad y pertenencia.
“Sea of Love” por Manaure Peñalver en la Galería Mooni
A través de una serie de pinturas, llenas de referencias culturales e imaginación, el artista venezolano rinde tributo al océano, fusionando metáfora y memoria. La obra se encuentra expuesta en la destacada galería Mooni en la Ciudad de México
Hacerse preguntas o ¿importa saber qué es “farmear áurea”?
¿Importa saber qué es “farmear áurea”?, me tomó por sorpresa en un sueño y desperté a las 3 de la mañana sabiendo con perfección que esa fue una pregunta que rasgueaba desde otro plano. Okey, no sé, solo repito lo que los sabios de TikTok indican sobre despertar a esa hora como una pulsión desde otro estadio que te manda señales … nos comenta Florángel Quintana
EMMYS 2026, 78 Años premiando lo mejor de la TV
La edición 78 de los Premios Emmy llega con Mariska Hargitay en la conducción y el debut del Legacy Award. Con The Pitt y Hacks encabezando las nominaciones, repasamos los favoritos en drama, comedia y miniseries, junto con los resultados previos de los Creative Arts Emmys y las opciones para ver la ceremonia en vivo.
Indira Páez y su segundo poemario “Animal de mudanza”
Indira Páez presenta su segundo poemario “Animal de mudanza”: una anatomía poética sobre el desarraigo, la memoria y la pérdida. El segundo poemario de la aclamada escritora y dramaturga venezolana, publicado por MEL Projects Publishing & Entertainment, destina sus regalías a labores de ayuda humanitaria.
“Trítono” una obra de Acuarela Martínez | Poesía
Trítono (Editorial Lector Cómplice, 2026) de la poeta Acuarela Martínez, queda claro desde el principio lo importante que resulta su dedicatoria. Queriéndolo o no, y sin aún entrar en materia poética, nos involucra a todos desde los planos posibles del amor: a los legales, a los del medio, a los clandestinos
MORIA (1era. temporada) | Series Sobre 9
Moria no solo aborda la vida de Ana María Casanova hasta su consolidación como el fenómeno cultural de Moria Casán, sino que transita por una variedad de tópicos como la desmitificación de la “mujer objeto” en el espectáculo, reivindicación de la estética pop y la cultura de masas, crítica a la hipocresía moral de ciertas clases sociales, visibilización de la diversidad y el apoyo a la comunidad LGBT.
TIP TOE (De puntillas) | Series Sobre 9
De todo esto y más, va la nueva serie británica Tip Toe, creada por Russell T Davies (reconocido por Queer as Folk, It’s a Sin o Years and Years) quien ahora nos presenta una obra tan corrosiva como indispensable sobre la polarización en la sociedad actual y a la que valoraremos en esta nueva entrega de SS9.
Pequeños fragmentos de dolor | Panegírico para Alejandra Pizarnik
Tema recurrente en la literatura de la época, así como para inspiración de artistas que intentaron comprender la locura a través de esa inquietante imagen. No resulta casual, por tanto, que pintores como El Bosco, Van Hemesen y Brueghel se inspiran en la extraña metáfora para mirar la locura desde los pinceles, intentando comprender esa oscuridad meridiana de la mente del hombre a través de ella.
Art4Venezuela convierte el arte en ayuda para Venezuela
Con ese propósito nace Art4Venezuela, una iniciativa que reúne a artistas que han decidido poner su creatividad al servicio de la ayuda humanitaria y donar sus obras para que puedan convertirse en impresiones solidarias. Los fondos generados por las ventas serán destinados a Meals4Hope, organización con una trayectoria de más de diez años de trabajo humanitario directamente en Venezuela
Por lo general soy un lector de maratones y no un velocista. Así que esta lectura no es recomendable para quienes sus ojos están acostumbrados a lo efímero y a la inmediatez de un tuit (prefiero llamarlo así, y no un ¿Equistazo?). Pero, ¿por qué “Mi lucha”? Eso fue lo primero que me llamó la atención, creo que a cualquiera. Por qué semejante título para tu obra sabiendo lo que significa para el mundo la combinación de ambas palabras. De hecho y saltando olímpicamente hasta el último y sexto libro, Fin, me asombró la cantidad de páginas que utilizó para referirse a Mein Kampf del nazi mayor. Una cansina repetición, no obstante, con un análisis profundo que me llegó a aburrir por lo extenso, pero bien escrito, pensado y fundamentado desde todo punto de vista, incluso del psicológico.
Metido de lleno en esta parte de la lectura, me asombró la facilidad con la que entraba y salía del tema, para luego hablar de Da Vinci, Thomas Mann, Melville, Gombrowicz, Agamben, Walter Benjamin, Heidegger, Joyce. De La Biblia: Knausgård fue el traductor de la última reedición noruega. En un punto se expande maravillosamente sobre la vida de Jesús, pero después vuelve con esto: “No hay nada en la vida de Hitler antes de cumplir los treinta años que insinúe que tuviera un carisma relevante”, a diferencia de Jesús que “fue una persona espectacularmente carismática, su aura es tan fuerte que brilla a través de los evangelios, escritos cien años después de su muerte”. También habla de música, entre tantas otras cosas y autores, y regresa ileso a Hitler, Goring, Goebbels, Himmler, Borman, Hess, Speer, Rosenberg.
El propio Knaurgård lo reconoce cuando afirma que “también conozco sus caras, y no sé poco sobre sus vidas y qué clase de personas eran. La desproporción es llamativa”. Revelación mediante, no, el autor no comulga con lo nazi, ni nada parecido, muy lejos de serlo y queda muy claro desde el principio. No obstante, la gran incógnita para el autor —y nosotros los lectores— es que una vez que muere su padre, hallaron entre sus cosas un alfiler nazi con un “águila alemana para lucir en la solapa”, y un ejemplar de Mi lucha. Muy avanzada la lectura, casi al final de Fin, y para cerrar este punto, me encontré con lo siguiente. Lo transcribo para que se den una idea más clara en cuanto a la extensión de lo ya referido, tema que abordó el propio autor en la presentación de uno de sus libros: “el ensayo sobre Mi lucha se volvió más trascendental al hablar de él, sonaba bien, cuatrocientas páginas sobre la Viena de preguerra, la Weimar de entreguerras, sobre todo cómo están relacionados con la época y la psicología, el arte y la política… Hablé de ello porque la gente había hecho un esfuerzo por venir al acto, y pensaba que no podía estar todo el rato hablando de mí y de lo mío.”.
El segundo elemento que me llamó la atención, presente en cada uno de los seis libros de Mi lucha (la de Knaurgård), es que siempre la autoestima del autor está en el piso. No deja de reprenderse a sí mismo por la razón que sea, de sentirse inferior a todos y temeroso ante cualquier circunstancia que pudiera presentársele. Este sentimiento de inferioridad pulula en su obra, ni qué decir en la compleja etapa adolescente, junto a un padre severo, duro, que lo que provoca en sus dos hijos es un inmenso temor. ¿Falsa modestia? No lo creo.
El autor se vio en la necesidad de escribir su vida, su historia, y lo sintió así desde sus dieciséis años cuando ya la pasión por la literatura lo había atrapado. Knausgård se arriesga y cuenta todo lo que puede sobre su vida y la de su familia; narra con probidad un sin número de episodios para mostrarnos cómo funciona una familia noruega promedio, o al menos la suya, sin dejar de lado el tan importante entorno natural que lo rodea, entre los ansiados y cortos veranos, hasta los helados y casi eternos inviernos en donde todo se congela y el sol no pasa de ser una tenue y fugaz luz entre los cielos plomizos de Noruega y Suecia.

El autor se expone con todo el temor del mundo, aun así, y a pesar de las correspondientes correcciones de sus manuscritos, deja lo que lo compromete. Allí están los amores de la adolescencia; los amores juveniles y cuando ya es adulto. No falta la historia de su muy prolongada eyaculación precoz; el temor a masturbarse y las infinitas borracheras, pero también está el lector voraz que bebió de lo mejor del mundo, como de la más destacada literatura noruega, incluyendo a su profesor en la Academia de Escritura de Hordaland a finales de los 80, John Fosse, de quien comenta: “Lo más probable es que tuviera razón, seguramente mi talento estaba en escribir sobre literatura, no en escribir literatura en sí” (del quinto libro Tiene que llover). También están las veces en donde comen albóndigas de pescado y a la distancia —o con los pies dentro de ellos—, aparecen los fiordos tan reales cuyas descripciones son capaces de transformarse en mitológicos.
En Fin, van y vienen los recuerdos de los familiares, desde la infancia hasta sus días en el presente que se transforman en una cuerda floja junto a su esposa, Linda, quien queda horrorizada con las cosas que su esposo cuenta en el manuscrito que será la próxima novela, indignación que también siente Tonje, la primera esposa de Knausgard. No falta el desamor y los terribles encuentros con Linda, y en medio de la hostilidad que salpicaba entre ambos, tres hijos que deben criar y mantener: “El que Linda fuera a leerlo no importaba, que hiciera lo que tuviera que hacer. Si quería irse, que se fuera. A mí me importaba ya una mierda”. Pero lo que causa mayor impaciencia al lector, al menos a mí, es saber qué sucederá con su tío, hermano de su padre ya fallecido, quien amenaza a su sobrino díscolo con demandarlo ante la ley con todo el rigor posible, por las injurias, tergiversaciones y difamaciones que expone sobre su hermano (el padre de Karl Ove); por menospreciar y mancillar el apellido Knaurgård; por contar las cosas como no son. Así que ya puestos, los abogados y la editorial se entregan a una lectura frenética y minuciosa de cada manuscrito para quitar o cambiar nombres; corregir situaciones que pudieran comprometer al autor y por tanto a la editorial. ¿Resultado? Uno de los libros más vendidos en la historia literaria de Noruega.
Como dije al principio, soy un maratonista y no un velocista en cuanto a lecturas se trata y en los seis libros de Mi lucha, hallé múltiples referencias literarias con las cuales coincido en gustos con Knausgård: Bernhard, Coetzee, Beckett, etc., siendo una de las más gratas la que corresponde a Witold Gombrowicz, sobre todo con sus Diarios, y descubrir una ingente cantidad de autores noruegos desconocidos para mí. Después de haber hecho esta prolongada lectura, es más que obvio ver lo comprometido que estuvo el escritor con su obra, quien convivió con amenazas, reproches y fuertes discusiones familiares a diario.
Un pequeño infierno solo por escribir su biografía novelada: “Esta novela ha dolido a todas las personas de mi entorno, me ha dolido a mí, y dentro de unos años, cuando tengan edad para leerla, también dolerá a mis hijos. Si la hubiera hecho más cruel, habría sido más verídica”. Por un buen rato Karl Ove Knausgård fue el centro de atención en el medio literario y periodístico de su país. El diario noruego Aftenposten señaló que el autor quizá sea “el posible autor del delito”; un delito del cual no diré en qué consistió ni cómo terminó en términos legales, para que usted, con la paciencia que corresponde, lea los seis tomos de una lucha bien particular.
Tal vez te interese ver:
Bret Easton Ellis y su reciente novela “Los Destrozos”
El Bret que escribe desde sus cincuenta y seis años (digamos el real), es el Bret protagonista (el de la ficción) con apenas diecisiete años que, junto a sus amigos contemporáneos del Instituto Buckley, protagonizan Los destrozos.
La ruta de lo lejano: Elizabeth Schön y Fedosy Santaella
En La ruta de lo lejano (2026), Fedosy Santaella construye un relato retrospectivo sobre la vida de Elizabeth Schön. Desde sus raíces en Puerto Cabello hasta su consagración literaria, la obra utiliza la fotografía como un pivote para explorar la viudez, el amor por Alfredo Cortina y la profunda conexión de la poeta con el mar y el Ser.
El loco de Dios en el fin del mundo | Javier Cercas
Javier Cercas, llamado para que acompañe a un grupo de intelectuales a conmemorar una importante efeméride en el santo recinto, y una vez allí un par de semanas después, invitado a volar junto al papa y toda su comitiva rumbo a Mongolia, para que se inspire en ello y además escriba un libro
Licenciado en Letras y escritor.
Columnista en The Wynwood Times:
El ojo del vientre









