
Leer a Javier Cercas me ha generado un absoluto placer. He leído algunos de sus libros, no todos, estos: Soldados de Salamina; Anatomía de un instante; El impostor; El punto ciego; El monarca de las sombras y, ahora, El loco de Dios en el fin del mundo. Para los que le hemos seguido la pista al autor sabemos que es un acérrimo ateo. Es público y notorio y ha insistido en ello (abre el libro con un pequeño párrafo de nueve líneas para regodearse en su postura). Así que, cómo se explica que reciba una enigmática llamada telefónica (aquí obra un primer milagro) desde el vaticano para que él, justo él, una “repugnante sabandija comecuras” (así lo increpa el mismísimo Dios) sea llamado para que acompañe a un grupo de intelectuales a conmemorar una importante efeméride en el santo recinto, y una vez allí un par de semanas después, invitado a volar junto al papa y toda su comitiva rumbo a Mongolia, para que se inspire en ello y además escriba un libro. Palabras más palabras menos, insistió en que es un tipo peligroso, y el emisario que le llevó la propuesta le respondió: “Créame, nos hemos informado sobre usted”.
De vuelta al instinto: César Millán y la reconexión con el alma de la manada
A casa llena, el reconocido especialista ofreció una cátedra magistral de psicología canina en la Expo Mascotas, recordándonos que el silencio, las reglas y la energía calmada son las verdaderas claves para sanar el caos del hogar y el vínculo con nuestras mascotas
En Miami: mapa cultural (y pop) | Pedro Medina León
En Miami: mapa cultural (y pop), el escritor peruano Pedro Medina León propone una mirada distinta: un recorrido por las historias, personajes y episodios que revelan las múltiples capas de una ciudad imposible de reducir a un solo relato.
Entretierras Editorial presenta la antología “Madrigueras”
Entretierras Editorial se complace en anunciar el lanzamiento de su primer proyecto: Madrigueras: Una antología de Imaginación. Esta obra reúne a doce voces emergentes de la narrativa contemporánea venezolana para explorar la fantasía, el habla mítica y lo fantástico desde una perspectiva profunda, estética y universal.
Sonorativa: Producción Musical Global y Tecnología AI to Real
Sonorativa evoluciona desde sus raíces underground en Venezuela hasta convertirse en un Hub creativo descentralizado entre Alemania, Suecia y Chile. Liderado por Daniel «Cayo» Soto y con figuras como Zardonic, el estudio redefine la industria musical mediante la conversión «Demo to Real» y una profunda sensibilidad humana aplicada a la tecnología.
La Clave: El fenómeno que revive el baile en Caracas
Lo que comenzó como una conversación entre amigos en 2022, hoy es el epicentro del entretenimiento en la capital venezolana. Con récords de asistencia y la llegada de su primer artista internacional, la plataforma consolidada por la productora Bajo el Árbol demuestra que el público venezolano tiene hambre de experiencias bailables.
Raquel Cartaya: Fotografía Contemporánea y Retrato Editorial
Raquel Cartaya es una fotógrafa, docente e investigadora caraqueña que utiliza la cámara como herramienta para pensar y habitar el mundo. Su trabajo integra la ética del cuidado en el retrato editorial, la comunicación visual para marcas como el IESA y la investigación académica sobre la relación entre fotografía e inteligencia artificial.
La ruta de lo lejano: Elizabeth Schön y Fedosy Santaella
En La ruta de lo lejano (2026), Fedosy Santaella construye un relato retrospectivo sobre la vida de Elizabeth Schön. Desde sus raíces en Puerto Cabello hasta su consagración literaria, la obra utiliza la fotografía como un pivote para explorar la viudez, el amor por Alfredo Cortina y la profunda conexión de la poeta con el mar y el Ser.
Americania: el abrazo de una Caracas que no olvida
La noche del 30 de abril, la Concha Acústica de Bello Monte no era solo un recinto de conciertos; era una cápsula del tiempo. A pesar de un día marcado por el colapso en la ciudad, cientos de personas lograron sortear los obstáculos para ser testigos de un evento que parecía imposible: el regreso de Americania a los escenarios caraqueños en solitario.
Comienza así el periplo de Cercas a través de un mundo absolutamente desconocido para él, no tanto desde lo religioso porque viene de una familia católica de pura cepa, sino porque Mongolia es un lugar enigmático, de inmensos contrastes con respecto al mundo occidental: otra cultura, otro idioma, otras distancias, otras temperaturas (de las más extremas del planeta). Y aparte de ello, muy pocos católicos viven allí. Entonces, ¿por qué el papa Francisco escogió ese remoto lugar para llevar la palabra del Señor? Precisamente por ello y por otra razón que no mencionaré.

La contratapa del libro lo dice, es “una novela sin ficción”, que es lo que ha hecho el autor con buena parte de los libros que ha escrito (los que yo he leído) y esto le suma, junto a su sabia narrativa, un elemento del cual el lector no puede desprenderse: sabemos que asistimos a hechos reales, pero nos dejamos llevar por su prosa y por una historia que pareciera producto de su invención. Y en parte lo es, porque lo valioso de lo que nos cuenta, no es tanto el qué sino el cómo lo transmite, al punto que en El loco de Dios en el fin del mundo, Cercas que es el “loco sin Dios”, nos lleva de la mano por lugares y espacios dentro del vaticano por donde no cualquiera tiene acceso; nos hace partícipe de estupendas conversaciones de toda índole, con la maestría que el autor domina. Aunque parezca insólito, también es un texto tipo thriller religioso cuyo misterio se revela justo al final.
Una vez ya instalados en Mongolia, el libro se abre a un mundo fascinante de personas únicas e irrepetibles (todos los somos, sí), pero que se entregan a causas muy nobles que no todo humano es capaz de hacer.
Monjas, sacerdotes y, sobre todo, misioneros que abandonaron la comodidad de sus países para, no tanto a evangelizar (si se puede, bien), sino para ayudar a los más necesitados sin importar su credo o religión, desconociendo el idioma y a menos cuarenta grados centígrados en donde hasta los pensamientos se congelan. Son verdaderos ángeles y a medida que Cercas transcribe las conversaciones con estos héroes anónimos, en su fuero interno titubea, duda sobre su ateísmo y reflexiona sobre la fe. Es a este país, cuya capital es la más fría del mundo (Ulán Bator), a donde el papa Francisco decidió llevar la palabra de Dios. ¿Por qué allí en donde la religión principal es el budismo, seguido del chamanismo y el islam? ¿Qué pinta el cristianismo allí? Lea el libro.
Si bien es cierto que la respuesta que le dará el papá a Javier Cercas sobre la gran pregunta trascendental para la humanidad la podemos intuir (es el papa, por Dios), y es allí la magia de esta narrativa cerquiana, nos sorprende por igual. El autor tuvo su experiencia mística con Dios gracias a la intermediación de Juan Sebastian Bach, y el azar musical austeriano que le disparó su móvil mientras viajaba en un abarrotado metro de Barcelona en pleno verano. Pero es “bajo los frescos estupefacientes de Miguel Ángel” (en otra parte los llama “frescos insensatos”) es que se decide y dice que sí, que escribirá un libro sobre el papa Francisco, aunque sea un “batiburrillo de géneros en cuyo corazón centellean, como pedazos ardientes de lava en un carácter activo, la resurrección de la carne y la vida eterna.”

Merecen mención aparte otros locos de Dios que aparecen en el libro: un campesino chileno que se llamaba Domingo Zárate Vega, mejor conocido como el Cristo de Elqui; Matteo Ricci, primer misionero jesuita en China; la hermana Ana de Kenia y la hermana Francesca, la más joven de las misioneras, entre otras personas que hacen vida dentro del vaticano y otras que no, pero que llevan en el alma una generosidad y misericordia a prueba de balas. Ahora, del lado menos complaciente, no queda fuera del libro aquella lamentable reacción del papa frente a una cristiana de origen asíatico que lo tomó de la mano tirando de él y la mala reacción del santo padre que le dio la vuelta al mundo en un periquete; tampoco quedó al margen el desatinado comentario que dio sobre el ataque de los dos musulmanes a la revista Charlie Hebdo, ni la falla crítica sobre algunos casos de abuso sexual que recayó en varios sacerdotes chilenos.

En este libro asistiremos a una variedad de temas que, por antagónicos que pudieran resultar la relación entre algunos, están allí haciendo efervescencia en un caldo de cultivo que llama a la reflexión y al pensamiento: cardiognosis, sinodalidad, celibato, pornocardenales, devoción, constantinismo, teología, discernimiento (principal aporte del papa a la Iglesia según el padre Spadaro); poesía, a través del cardenal Tolentino, que siendo religioso y poeta dijo: “Amo mucho la literatura y la vida, pero odio la vida literaria”; política, economía, religión, ostracismo, destierros, entre otros tantos temas. Lo mejor que usted puede hacer es leer el libro para que se entere cómo termina el misterio escandaloso sobre la resurrección de la carne y la vida eterna. El autor tuvo muy claro que escribir El loco de Dios en el fin del mundo fue su peregrinaje. Cuánto le pesaron sus “malditas limitaciones de intelectual racionalista” (Cercas dixit), pero aun así logró un texto formidable, único e irrepetible, donde incluso hasta el epílogo te sorprenderá (aquí obró el segundo milagro, amén).
Tal vez te interese ver:
“Los Escapistas” de Fedosy Santaella
Fedosy Santaella con Los escapistas (Oscar Todtmann Editores, Caracas, 2025), un libro de doce relatos en donde el punto en común de todos es el asombro y el escape —simbólico o real— en los que están inmersos los personajes
«Lo oculto» de Miguel Marcotrigiano
Descubre en este análisis la profundidad de «Lo oculto» de Miguel Marcotrigiano. Exploramos cómo el poeta busca lo inaprensible a través del dolor y en la fugacidad de los instantes. Un viaje poético que revela la esencia de la creación y la lucha por capturar lo inefable en el verso.
La torre invertida de Israel Centeno
Qué es La torre invertida, una novela rompecabezas en cuyas torres “alguna vez se levantaron sobre una urbe como un signo de modernidad, el centro del mundo, sobre ellas cayeron los siete rayos de la destrucción …
Licenciado en Letras y escritor.
Columnista en The Wynwood Times:
El ojo del vientre









