El Cartel de Medellín llenó de cocaína a los Estados Unidos en los años ochenta. La operación la coordinó desde Miami Jon Roberts.

No era una tarde feliz la del 6 de abril del 2008 en el American Airlines Arena, los Miami Heat caían ante los Pistons de Detroit en un juego clave para su trayectoria en el campeonato de la NBA. A pesar de ello, desde la cabina, el comentarista animaba al público anunciando la presencia de una celebridad en las tribunas, mientras las cámaras apuntaban a un hombre en sus mediados cincuenta, corpulento, de cabellera cana alisada hacia atrás, en compañía de su hijo. Quince años antes, ese sujeto, Jon Roberts, con dinero producto del tráfico de drogas, lavó una fortuna de 150 millones de dólares que puso en manos del presidente panameño Noriega, enterró bolsas con miles de dólares por los suburbios de Miami, adquirió propiedades, autos, botes y caballos por cientos de miles de millones; y un afiche de su cara, con una leyenda al pie que decía FBI Most Wanted, empapelaba el país.
“At Least for a Moment”: Rómulo Martínez en Mundo Arte Gallery
Mundo Arte Gallery presenta At Least for a Moment: Cartografías de pertenencia, migración y visibilidad, una exposición individual del artista venezolano Rómulo Martínez, curada por Marco Caridad. En exhibición del 3 al 24 de octubre de 2026, la muestra reúne un nuevo cuerpo de trabajo que negocia con la identidad, memoria, visibilidad y pertenencia.
“Sea of Love” por Manaure Peñalver en la Galería Mooni
A través de una serie de pinturas, llenas de referencias culturales e imaginación, el artista venezolano rinde tributo al océano, fusionando metáfora y memoria. La obra se encuentra expuesta en la destacada galería Mooni en la Ciudad de México
Hacerse preguntas o ¿importa saber qué es “farmear áurea”?
¿Importa saber qué es “farmear áurea”?, me tomó por sorpresa en un sueño y desperté a las 3 de la mañana sabiendo con perfección que esa fue una pregunta que rasgueaba desde otro plano. Okey, no sé, solo repito lo que los sabios de TikTok indican sobre despertar a esa hora como una pulsión desde otro estadio que te manda señales … nos comenta Florángel Quintana
EMMYS 2026, 78 Años premiando lo mejor de la TV
La edición 78 de los Premios Emmy llega con Mariska Hargitay en la conducción y el debut del Legacy Award. Con The Pitt y Hacks encabezando las nominaciones, repasamos los favoritos en drama, comedia y miniseries, junto con los resultados previos de los Creative Arts Emmys y las opciones para ver la ceremonia en vivo.
Indira Páez y su segundo poemario “Animal de mudanza”
Indira Páez presenta su segundo poemario “Animal de mudanza”: una anatomía poética sobre el desarraigo, la memoria y la pérdida. El segundo poemario de la aclamada escritora y dramaturga venezolana, publicado por MEL Projects Publishing & Entertainment, destina sus regalías a labores de ayuda humanitaria.
“Trítono” una obra de Acuarela Martínez | Poesía
Trítono (Editorial Lector Cómplice, 2026) de la poeta Acuarela Martínez, queda claro desde el principio lo importante que resulta su dedicatoria. Queriéndolo o no, y sin aún entrar en materia poética, nos involucra a todos desde los planos posibles del amor: a los legales, a los del medio, a los clandestinos
MORIA (1era. temporada) | Series Sobre 9
Moria no solo aborda la vida de Ana María Casanova hasta su consolidación como el fenómeno cultural de Moria Casán, sino que transita por una variedad de tópicos como la desmitificación de la “mujer objeto” en el espectáculo, reivindicación de la estética pop y la cultura de masas, crítica a la hipocresía moral de ciertas clases sociales, visibilización de la diversidad y el apoyo a la comunidad LGBT.
TIP TOE (De puntillas) | Series Sobre 9
De todo esto y más, va la nueva serie británica Tip Toe, creada por Russell T Davies (reconocido por Queer as Folk, It’s a Sin o Years and Years) quien ahora nos presenta una obra tan corrosiva como indispensable sobre la polarización en la sociedad actual y a la que valoraremos en esta nueva entrega de SS9.
Pequeños fragmentos de dolor | Panegírico para Alejandra Pizarnik
Tema recurrente en la literatura de la época, así como para inspiración de artistas que intentaron comprender la locura a través de esa inquietante imagen. No resulta casual, por tanto, que pintores como El Bosco, Van Hemesen y Brueghel se inspiran en la extraña metáfora para mirar la locura desde los pinceles, intentando comprender esa oscuridad meridiana de la mente del hombre a través de ella.
Jon Roberts nació en New York en 1948 –descendiente de italianos, su apellido paterno era Riccobono y lo cambió– la primera vez que presenció un asesinato fue a los siete años, el arma la disparó su padre, a quien deportaron cuando Jon era niño, y por eso, en buena parte, se crió con sus tíos en el seno de la mafia siciliana de Little Italy. La suya fue una infancia de expulsiones de escuela, de pandillas liándose a puños y armas de fuego, de esquinas encapotadas con humo de marihuana y pequeños actos delictivos que se tornaron en crímenes mayores hasta que fue encarcelado por secuestro e intento de asesinato. Pero a Roberts se le privó de su libertad por poco tiempo, acaso meses, las fuerzas armadas estaban reclutando jóvenes para combatir en Vietnam, una carnicería que terminó por trastornarlo –son conocidas sus declaraciones en entrevistas de cómo lo ataban de los pies para que fluyera más sangre al cerebro y hubiera más dolor, colgaban soldados enemigos de los árboles y les quitaban la piel–. En 1968 Jon Roberts regresó a New York, en pleno estallido de la ciudad como meca de la vida nocturna e incursionó en el negocio de las discotecas y se posicionó en el jet set. Las luces de neón y los trajes caros fueron únicamente la pantalla para abrir la puerta al comercio de las drogas y su hampa, del cual, dos años después tras un asesinato, escapó para no caer en manos de la policía y su destino fue Miami: un paraíso de bikinis y mar turquesa al que llegó en su auto, con seiscientos dólares en el bolsillo y su perro.
Los primeros trabajos en Miami fueron de supervivencia, pero el intento por alejarse de los malos hábitos no llegó a buen puerto y se relacionó con contactos que lo llevaron hasta el cubano Alberto San Pedro, el capo del tráfico de drogas. Roberts entonces se volcó de lleno al negocio, a nivel local primero y luego en otras ciudades, y así volvió a su estilo de vida de mujeres, fiestas, vicio y glamour, y trazó un antes y un después en él y en el país: la era de los Cocaine Cowboys y el Cartel de Medellín. Los hermanos Ochoa, cabezas del Cartel, buscaban expandir su distribución de cocaína en Estados Unidos trayéndola desde las Bahamas –la marihuana era ya algo trillado, no muy rentable para una corporación de esa magnitud–, pero no habían encontrado cómo, y Roberts tenía un bote de carrera anclado en su casa, sabía de mareas, de buen y mal tiempo, conocía fabricantes de botes y marineros –él mismo era uno experimentado que iba a Bimini habitualmente a desayunar sandwich de langosta– y también estaba conectado con el lado corrupto de la policía de North Bay Village. La combinación de estos factores resultó clave para que las lanchas de los Ochoa pudieran venir desde las Bahamas y desembarcar clandestinamente en Miami, por el litoral de North Bay Village, cargadas de cocaína, sin problemas con las autoridades.
A los Ochoa le siguieron Pablo Escobar y Griselda Blanco, y aunque Roberts conocía el lujo y la opulencia de primera mano, ese siguiente peldaño de orgías interminables en The Forge y el Mutiny Hotel, con cocaína colombiana, conejitas de Playboy, políticos, deportistas y figuras, entre otras Don Johnson, protagonista de Miami Vice y estrella número uno de la televisión, lo ubicaron en el nivel más alto en la pirámide del poder, e incluso sirvió a la Casa Blanca en el transporte ilegal de armas para apoyar a las fuerzas contra revolucionarias de Nicaragua. Del otro lado de la moneda, sin embargo, Miami se había convertido en la ciudad con la tasa de crímenes más alta del país y el epicentro mundial de las drogas, y el gobierno libraba una guerra encarnizada contra los cárteles y sus capos que obligó a Roberts nuevamente a escapar. El periplo esa vez fue largo, tediosos cinco años, no lo esperaba un paraíso frente al mar, y finalmente cayó preso con una condena sobre su cabeza de trescientos años que se redujo a tres por colaborar con la justicia.
El encierro en la Dade County Metro Jaille pasó factura a Jon Roberts, ya no tenía una edad en la que solo se mira hacia adelante, y al salir procuró reivindicar el camino y formó una familia de la que disfrutó poco porque el cáncer se lo llevó en el 2011.
Tal vez te interese ver:
Elvis en el Olympia: la noche en Miami se rindió ante el Rey del Rock
El 2 de agosto de 1956, Elvis Presley llegó a Miami en su Lincoln Premier lavanda. Al día siguiente ofrecería su primera presentación en la ciudad —serían siete en total—. Antes ya había pasado por Jacksonville, Fort Myers, Orlando y Tampa, plazas donde el sur conservador reaccionó con rechazo mientras los adolescentes lo recibían con una fiebre desbordada.
Los Brickell: la familia que fundó Miami desde el fin del mundo
Una de las imágenes inmortales de la apertura de Miami Vice mostraba el edificio Arquitectónica recortado sobre el cielo de Brickell. Desde entonces, el barrio forma parte del imaginario colectivo de la ciudad. Para el miamense cotidiano, para el visitante esporádico, para quien solo lo ha visto en postales: Brickell y sus torres aguamarina.
Queen sobre el agua | Miami Pop Tour
Queen dio 704 conciertos durante sus dieciséis años de trayectoria. Ese camino, como en cualquier banda que empieza desde cero, se construyó paso a paso: el álbum Queen I les abrió las puertas en el Reino Unido y el Queen II los empujó al primer plano.
Escritor y conferencista
Columnista en The Wynwood Times:
Miami Pop Tour









