loader image

Todo comenzó con unos cuantos viajes. Todos dentro de su país de origen. 

En la Colonia Tovar, pueblo alemán que descansa a 1800 metros sobre el nivel del mar en la zona montañosa entre Aragua, Caracas y Vargas, en Venezuela, le llegó el sombrero y tres pares de lentes: amarillo, azul y rojo. 

“Entre telas” y “Maestros” en la Galería Impulsarte

“Entre telas” y “Maestros” en la Galería Impulsarte

La muestra “Entre telas” es una propuesta que, bajo la curaduría de Alberto Asprino, pone el foco en la experimentación y el lenguaje de las nuevas generaciones de artistas venezolanos. “Maestros: una mirada al canon venezolano”, es una ambiciosa muestra que reúne a las figuras fundamentales que cimentaron la modernidad visual en el país

Branding sensorial: el arte de crear marcas con vida propia

Branding sensorial: el arte de crear marcas con vida propia

Mayte Olmo - Branding Sensorial CARACAS, VENEZUELA – 20 de febrero de 2026 — Por décadas, el branding se limitó a lo que el ojo podía ver: un logotipo, un color y una tipografía. Sin embargo, en un entorno saturado de pantallas y publicidad digital, lo visual ha dejado de ser suficiente para...

Madrid Design y la Escuela Sur muestran su Mínimo Común

Madrid Design y la Escuela Sur muestran su Mínimo Común

En el marco del Madrid Design Festival 2026, la exposición «Mínimo Común» habita la Sala Antonio Palacios del Círculo de Bellas Artes. Bajo la curaduría de Ana Fernando, artistas internacionales transforman el gesto y el hilo en estructuras de memoria y vanguardia.

“Mundos Paralelos” en la Galería de Arte GAAS

“Mundos Paralelos” en la Galería de Arte GAAS

La exposición titulada “Mundos paralelos”, se encuentra en la Galería de Arte GAAS del Hotel Altamira Suites, con un conjunto de obras de los artistas Carlotta Cramer-Klett, Aura Reyes, Alberto Brandini, Rosanna Martínez y Patricia Rabbath, bajo la curaduría de Patricia Gascue, Maria Teresa Govea-Meoz y Marina Taylhardat.

Elisa Benedetti: el Ojo de la Microhistoria

Elisa Benedetti: el Ojo de la Microhistoria

El Miami Photographic Observatory (MPhO) anuncia la exhibición Elisa Benedetti: el ojo de la microhistoria, realizada con el apoyo de Arts Connection Foundation. Curada por Aluna Curatorial Collective, reúne una selección del trabajo documental que Elisa Benedetti (b. Venezuela, 1970) ha realizado a lo largo de seis años

30 años de irreverencia y visión en la Colección Fuentes Angarita se despliegan en Madrid

30 años de irreverencia y visión en la Colección Fuentes Angarita se despliegan en Madrid

El Museo La Neomudéjar de Madrid presenta 30 años de irreverencia y visión en la Colección Fuentes Angarita, una exposición que recorre tres décadas de una de las colecciones privadas más significativas del arte político y socialmente comprometido en América Latina. La muestra ofrece una lectura crítica y profunda del contexto venezolano y latinoamericano, consolidándose como un punto de referencia para comprender las tensiones, memorias y resistencias que atraviesan la región.

De hartazgos sabemos todos | Manifiesto GenX

De hartazgos sabemos todos | Manifiesto GenX

Lo confieso, lo digo sin miramientos, a mí no me hables de perdón, de conmiseración y de abrazos reconciliados, al menos no todavía. Por ahora las condiciones están dadas para el ajusticiamiento moral, el señalamiento ético, las redadas a los suburbios atrapando a colectivos y maleantes, sinónimos de la infamia, para el ejercicio férreo de la justicia erguida, objetiva y atenta a resarcir los derechos de las víctimas.

Lanzamiento del YLAI Changemakers Lab en Venezuela

Lanzamiento del YLAI Changemakers Lab en Venezuela

El último evento realizado en Venezuela bajo la marca de Young Leaders of the Americas Initiative (YLAI) tuvo lugar en 2019, a través del “YLAI Reverse Exchange: Arkansas to Táchira Project”, una iniciativa impulsada por la organización social Táchira Project. Hoy, en 2026, el YLAI Changemakers Lab marca un nuevo hito y una oportunidad excepcional para que jóvenes venezolanos formen parte de una experiencia que no se repite todos los años.

En una visita al museo de La Colonia Tovar, uno de esos viernes cuando caminaba en la tarde sin apuro por el centro del pueblo, aparecieron en el banquillo donde se sentó a descansar. No estaban al llegar, y a los minutos ahí estaban colgados en el posabrazos a su derecha. 

En esos tres colores aprendió a ver, comunicarse, y escuchar. Continuó así, viviendo a través de tres colores por un poco más de 30 años. 

Sus primeros tres colores, con algunas chispas de blanco, como las estrellas dispersas en un cielo nocturno despejado fue su primera experiencia entre culturas. En esos tres colores se concentraba un abanico de experiencias, regiones, ciudades, pueblos, familias que conoció donde se quedó. 

Los lentes cambiaron de tonalidad un poco cuando aprendió inglés, el idioma y la cultura de los países de habla inglesa le dieron la idea de poner botones o chapas de las banderas de los países en su sombrero.  

Sa acumulaban banderas. Seguían los tres colores. 

Años después, logró salir a otras latitudes sin haberlo considerado seriamente. En uno de los viajes en este nuevo país, llegaron los cuartos lentes. En el pueblo de Gatlinburg, Tennessee, se topó con el saco que ahora lleva. Lo encontró en una tienda donde vendían solo cuadernos con diferentes diseños, todos con tapas de cuero. Alguien vendía un saco usado entre hojas y portadas.  Se lo llevó en una bolsa de papel acompañado de un par de cuadernos de cubiertas color piel y cintas que los rodeaban como suaves cerrojos. 

Al llegar al hotel donde se hospedaba, se lo probó y notó que había algo en el bolsillo interno de la chaqueta. Eran unos lentes verdes. Dicen que el color verde describe la esperanza. 

Regresó al día siguiente a devolver los lentes que quizás el vendedor los había dejado olvidados. No había rastros del vendedor. Nadie sabía quién vendía sacos en una tienda donde vendían cuadernos vintage para escritores. 

Simplemente, se quedó con los lentes verdes. Le recordaban que se había ido para tener esperanza. Para dar esperanza a otros. Precisamente, quería hacer lo posible por ver su experiencia lejos de su país de color verde. 

A partir de los lentes de la esperanza, comenzaron a aparecer lentes dentro de su chaqueta. Lentes de todos los colores: naranja, tornasoles, grises, negros, morados. Aparecían en cada viaje, en momentos donde conocía más personas de diferentes países, o regiones de Estados Unidos. Washington D.C., Georgia, Florida, Carolina del Norte fueron espacios para encontrarse con China, Jamaica, Colombia, Filipinas, Hungría, Honduras. 

Su mente se comenzó a llenar como una maleta infinita de historias. Una catarata del Niágara que le recordaba el Salto Ángel aunque más bajita, una carretera a la playa de North Myrtle Beach que le recordaba la carretera Rafael Caldera camino a Barquisimeto. El contenido de esta maleta se volvía recuerdos que se filtraban, destilaban y evolucionaban según el cristal que usaba para mirar. 

Cada cristal lo hacía entender a los demás y entenderse a sí mismo. Ver las cosas desde el punto de vista de los demás, y reconocer que su forma de ver el mundo no era la única forma de verlo. 

Esto lo ayudó a seguir viviendo con esperanza en otro país.

Más botones llegaron a su sombrero, como se llena de etiquetas la maleta de los viajeros como recuerdo de cada país que visitan.  

El señor de los lentes del mundo ahora tiene historias para contar, tiempo para escuchar, y  algunas preguntas que hacerte para continuar aprendiendo a través de cristales y colores diversos.  

Tal vez te interese ver:

Angel-Moronta-en-The-Wynwood-Times
Artículos recientes

Profesor Internacional de Inglés y Español como Lenguas Extranjeras. Coach y Facilitador Champion Influence®

Columnista en The Wynwood Times:
El ser intercultural