
MONSTER: La Historia de Lizzie Borden | Series Sobre 9
Se trata de Lizzie Borden, una joven de familia adinerada quien se volvió la principal sospechosa en el doble asesinato de su padre Andrew Borden y de su madrastra Abby Borden, hecho ocurrido en su propia casa el 4 de agosto de 1892. Sin embargo, posterior al sonado juicio que se llevó a cabo, Lizzie quedó absuelta.
Proyecto ArchivoAbierto de Mercedes Pardo | Galería ABRA
El proyecto ArchivoAbierto forma parte del programa anual de ABRA desde su apertura en 2016, y procura –a través de exhibiciones de archivos, fuentes documentales, acervos personales o institucionales, y textos informativos–impulsar el resguardo, la valoración y el estudio del arte contemporáneo de Venezuela.
Wilmer Useche: La onda y color como frecuencia | Geometría Viva
Wilmer Useche, reafirma la vigencia del arte geométrico y cinético en el contexto contemporáneo, él demuestra que la exploración de la línea, la luz y la percepción sigue siendo un territorio fértil para la creación plástica, su obra a pesar de estar arraigada a una tradición profundamente latinoamericana
PURO TEATRO | VASELINA
En resumen, Vaselina es un montaje con grandes logros en cuanto a coreografías y diseño escenográfico, pero con deficiencias técnicas en la iluminación y especialmente en la parte actoral. Y he aquí lo grave, como indiqué anteriormente, de encontrarse solo en la cumbre
“At Least for a Moment”: Rómulo Martínez en Mundo Arte Gallery
Mundo Arte Gallery presenta At Least for a Moment: Cartografías de pertenencia, migración y visibilidad, una exposición individual del artista venezolano Rómulo Martínez, curada por Marco Caridad. En exhibición del 3 al 24 de octubre de 2026, la muestra reúne un nuevo cuerpo de trabajo que negocia con la identidad, memoria, visibilidad y pertenencia.
“Sea of Love” por Manaure Peñalver en la Galería Mooni
A través de una serie de pinturas, llenas de referencias culturales e imaginación, el artista venezolano rinde tributo al océano, fusionando metáfora y memoria. La obra se encuentra expuesta en la destacada galería Mooni en la Ciudad de México
Hacerse preguntas o ¿importa saber qué es “farmear áurea”?
¿Importa saber qué es “farmear áurea”?, me tomó por sorpresa en un sueño y desperté a las 3 de la mañana sabiendo con perfección que esa fue una pregunta que rasgueaba desde otro plano. Okey, no sé, solo repito lo que los sabios de TikTok indican sobre despertar a esa hora como una pulsión desde otro estadio que te manda señales … nos comenta Florángel Quintana
EMMYS 2026, 78 Años premiando lo mejor de la TV
La edición 78 de los Premios Emmy llega con Mariska Hargitay en la conducción y el debut del Legacy Award. Con The Pitt y Hacks encabezando las nominaciones, repasamos los favoritos en drama, comedia y miniseries, junto con los resultados previos de los Creative Arts Emmys y las opciones para ver la ceremonia en vivo.
Indira Páez y su segundo poemario “Animal de mudanza”
Indira Páez presenta su segundo poemario “Animal de mudanza”: una anatomía poética sobre el desarraigo, la memoria y la pérdida. El segundo poemario de la aclamada escritora y dramaturga venezolana, publicado por MEL Projects Publishing & Entertainment, destina sus regalías a labores de ayuda humanitaria.
“Trítono” una obra de Acuarela Martínez | Poesía
Trítono (Editorial Lector Cómplice, 2026) de la poeta Acuarela Martínez, queda claro desde el principio lo importante que resulta su dedicatoria. Queriéndolo o no, y sin aún entrar en materia poética, nos involucra a todos desde los planos posibles del amor: a los legales, a los del medio, a los clandestinos
MORIA (1era. temporada) | Series Sobre 9
Moria no solo aborda la vida de Ana María Casanova hasta su consolidación como el fenómeno cultural de Moria Casán, sino que transita por una variedad de tópicos como la desmitificación de la “mujer objeto” en el espectáculo, reivindicación de la estética pop y la cultura de masas, crítica a la hipocresía moral de ciertas clases sociales, visibilización de la diversidad y el apoyo a la comunidad LGBT.
La primera o la segunda vez que compartí en público algunos de mis intentos poéticos fue en compañía de Ophir Alviárez. Fue en ese espacio maravilloso llamado Cultura Chacao y pude colearme en tan selecto grupo (eran cuatro poetas y yo) gracias a la generosidad siempre desbordada del poeta (y sparring literario) Alexis Romero. En una de esas tantas y buenas conversaciones que tuvimos en la extinta librería Templo Interno, leyó algunas cosas y me dijo, con esa voz melindrosa tan suya, “estás invitado”. Lo cierto y más allá de cualquier anécdota que pueda contarles de aquella experiencia, cada verso, cada poema que Ophir leía de uno de sus libros, ¿sería de Ordalía?, dejaba a todos asombrados y en silencio.
Doce años después, tal vez un poco más, tuve la misma sensación al leer su Rojo prodigio, porque a mi entender, es un trabajo poético pensado y, sobre todo, madurado con esa levadura única que da la paciencia, sin los apuros tan propios de estos tiempos en donde a muchos lo que les importa es figurar porque sí y se olvidan de que la poesía es cosa seria. Así paso por sus páginas para ir frenando de a poco, lentamente, para no irme de bruces hacia adelante gracias a la inercia que produce esta grata lectura: Sentir es un verbo tan peligroso como deambular si ya no tienes veinte años y la lengua sigue paladeando cicatrices y memorias… Suelto el freno y continúo tras las pistas que refrendan no solo la madurez de la mujer en su realidad, la que sufre, la que llora, la que ama, la que es madre y esposa, la que se censura, la que se columpia, la que se masturba, la que debe cocinar, la que se arrecha, la que hace el amor porque quiere (o sin tener muchas ganas); la que ama su rutina pero que en ocasiones también detesta. Incluso la mujer que canta puede llegar a ser el mejillón más grande de la mesa, la fruta que se chorrea de madura. Este listado puede ser casi infinito, ardoroso, rojo.
Si hablamos de ritmos, son muchos los que podemos conseguir en esta prosa poética que pudiera engañarnos a través de la máscara del delirio, porque algo de esto hay allí y es la que nos hace correr, la que incita a lo vertiginoso poema tras poema; pero también, el espejo que obliga a ralentizar para no golpearnos con nosotros mismos gracias a la delicada reflexión a veces solapada, a veces manifiesta: pesimismo y trauma son sinónimos, decir te quiero, vivirlo, otra convulsión. La mujer candente que descansa y aflora en estos versos titubea no solo desde su entelequia poética, sino también cuando es real, de carne y hueso: vi la duda y algunas certezas, el infinito de la página en blanco y que no es sólo la mano la que escribe porque las historias son esos bultos que se cargan cuando ya no hay qué omitir…

El gran Fernando Pessoa comentó que “el arte consiste en hacer sentir a los otros aquello que nosotros sentimos…proponiéndoles nuestra personalidad como forma especial de liberación”, y es lo que todo poeta (o artista) debe tener como objetivo —consciente o no— para que la obra, sea poesía, música, pintura o lo que sea, trascienda hasta el otro que lo ve y, en el mejor de los casos, disfrute. La poeta logra esto porque más allá de las imágenes y las metáforas que se hallan a lo largo de su texto, razón de ser de esta prosa poética, se disecciona como ser humano, como mujer que disfruta y padece eso que llaman vida. La mujer de este Rojo prodigio es “plural”, lo reconoce, y es a través de esa pluralidad que lo logra, al menos con mi yo lector y es lo que quisiera para cualquiera que lo lea. Sobran los ejemplos que pudiera tomar de este hermoso poemario que deja más que claro el oficio poético de Ophir Alviárez.
En alguna parte dice: Mujer es una palabra que hay que amansar -amasar- para que logre habitarnos, aunque a veces se cree parodia, pero es capaz de prolongarse desde su yo más minimalista, hasta hacerse más grande: habitación y luego ciudad, parafraseando alguno de sus versos. Ella se esfuerza por hallarse para luego ofrendar su esfuerzo: Hiedo a lo que no digo, a lo que no entrego, a lo que no hago, vulgar reducto de carne. Entonces, este Rojo prodigio es la muestra, el resultado de todo lo contrario: de la entrega, de decir poesía y decirla bien.
Fun Facts:
- En aquel primer encuentro poético Ophir me pidió que repitiera uno de mis poemas. Supongo que hubo aplausos, no lo recuerdo. Pero sí recuerdo que me sonrojé ante la petición.
Aquel día hice de tripas corazones: firmé mi divorcio pero cerré la noche con poesía.
- Hay que seguir los pasos que sugiere la poeta: creer el poema, descubrirlo.
- Rojo prodigio (Kalathos Ediciones) se presentará en la Feria del Libro de Madrid el domingo 4 de junio en la caseta 187 a las 18:00 local.
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Licenciado en Letras y escritor.
Columnista en The Wynwood Times:
El ojo del vientre









