
Podría decir que me sabe a bola cómo vive fulanita, la de las proteínas maravillosas; cuánto éxito muestra menganito, el cantante que le tocó surfear esta vez en la fugaz popularidad cual fósforo incandescente; pero eso de alguien que trabaja con palabras decentes y correctas no se ve bien, lo sé. Aunque es verdad, la Gala de los Met, el Babyshower de la influencer X, el actor que descubrió la meditación y ahora tiene hasta una aplicación, mira, la verdad, como decía mi amiga Margarita-Rosa: «Me chupa un huevo».
Bret Easton Ellis y su reciente novela “Los Destrozos”
El Bret que escribe desde sus cincuenta y seis años (digamos el real), es el Bret protagonista (el de la ficción) con apenas diecisiete años que, junto a sus amigos contemporáneos del Instituto Buckley, protagonizan Los destrozos.
Picturing Queerness in The Americas: Colección Fuentes Angarita en La Neomudéjar
El South Florida Latin American Photography Forum (SoFLaFoto) presenta su investigación sobre la Colección Fuentes Angarita en el Museo La Neomudéjar de Madrid. A través de la muestra «30 años de irreverencia y visión», la exposición traza una geografía en movimiento que aborda la memoria corporal, la identidad trans, el activismo y la diáspora latinoamericana a través de la fotografía, el videoarte y el performance
EUPHORIA (Temp. 3) | Series Sobre 9
Luego de una interminable pausa de cuatro años, pudimos disfrutar de la tercera y última temporada de Euphoria, marcando el cierre de la visión nihilista y cruda de Sam Levinson sobre la juventud contemporánea.
Cine, reinas y realismo histórico
El cine histórico no solo cuenta el pasado, sino que lo profundiza. Entre telas, acentos y detalles minúsculos, construye una sensación convincente que muchos confunden con verdad documentada. Durante los últimos días, la venidera adaptación de La Odisea (2026) a cargo de Christopher Nolan ha despertado el habitual debate sobre el realismo histórico en producciones de época
A mí háblame de experiencias propias de gente de a pie que no tiene una vida instagrameable. Cuéntame de vivencias auténticas con final sorprendente y aleccionador de personas que se les rompió su existencia de un día para otro y crearon una nueva expresión que suplanta la frase «superación personal». Comparte un chisme donde tú seas el protagonista de una metida de pata sublime que me lleve a apreciar, aún más, esa belleza de las vidas comunes. Lo corriente de quienes sudamos y tenemos flatulencias eventuales.
Cuando se llega a cierta edad todo lo empezamos a ver cómo con unos lentes de realidad alterada, es decir, estamos observando y ya vemos la cagada, lo que no es verdad, la falsa apariencia, la performance para el video viralizable.
Y ay, seamos directos, por favor. Sin embargo, eso no quiere decir que te sientas con la frescura de andar por cada red social como juez y crítico de índice erecto, no, a eso no me refiero. Es ser consecuente con nuestras ideas, coherente con nuestro pensamiento en acción y palabras, y franco en lo que estamos experimentando. Me explico. Es decir, no a esa invitación porque te disgusta el ambiente junto a personas conectadas con el nefasto poder político del país. Ponerle un parao a ese primo que vuelve a pedirte que le prestes porque ajá, la confianza asquerosa del mala paga. Es darte cuenta de la razón que te lleva a escribir un mensaje a una amiga triste: ¿es por apoyo emocional auténtico o para que te eche el cuento de cómo fue que se dio cuenta de los cachos del marido?
Es comentar que no te gusta leer groserías en un texto a pesar de disfrutar de cosas peores en las plataformas digitales. Total, la libertad de elección es preciosa y debemos hacerla nuestro estandarte más vistoso.
No hay que hacer perder el tiempo a otros ni a uno mismo. Debemos ser directos tanto si queremos hacer algo como si debemos pues nos toca hacerlo a pesar nuestro.
Si fuésemos más directos quizá nos ahorraríamos los malos amigos que falsean esa cuenta de afecto que tenemos abierta siempre. Así como tendríamos menos arrugas por las despreocupaciones ante aquello que no podemos controlar como la vida de los hijos o el camino tortuoso de un país. Ya la propia vida puede sofocarnos, a veces nos atosiga con problemas de tamaños y colores sólidos y la mayoría de las veces nos enseña a punta de patadas de karateca.
Si te molestó mi jerga florida, ni modo, esto es lo que hay por aquí… pero espero sepas comprender que lo hago con afecto y ganas de que sonrías un poquitico.
Tal vez te interese ver:
El nuevo viaje | Manifiesto GenX
En las pruebas los investigadores determinaron que la psilocibina puede llegar a producir una experiencia espiritual intensa. De hecho, según las mediciones algunas personas dijeron sentir a Dios, otras escucharon símbolos, y unas pocas aseguraron que podían destrabar una escritura en suspenso. Genial, pensé de inmediato. ¿Te imaginas trabajar en tu novela mientras se despliega … nos comenta Florángel Quintana
La obscenidad de ser testigos de todo y responsables de nada
He aquí, pues, la obscenidad de mirar todo sin responsabilidad alguna. Vemos tragedias, delitos, humillaciones públicas, guerras culturales tal cual episodios de un Thriller en Netflix mientras comemos una comidita rica. Todo el tiempo en modo permanente de ¡Showtime!
De hartazgos sabemos todos | Manifiesto GenX
Lo confieso, lo digo sin miramientos, a mí no me hables de perdón, de conmiseración y de abrazos reconciliados, al menos no todavía. Por ahora las condiciones están dadas para el ajusticiamiento moral, el señalamiento ético, las redadas a los suburbios atrapando a colectivos y maleantes, sinónimos de la infamia, para el ejercicio férreo de la justicia erguida, objetiva y atenta a resarcir los derechos de las víctimas.
Escritora y cronista.
Columnista en The Wynwood Times:
Vicisitudes de una madre millennial / Manifiesto de una Gen X











