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De la idea al objeto y del objeto a la idea, la propuesta de Alonso Galue pendula, como la mirada que escruta lo humano para reconocerse en él. Del observar cómo se balancean las flores antes de caer, nace su particular mirada sobre la fragilidad, la de un ser, su objeto visual, que se agarra para no morirse. Seres atrapados en la esperanza fallida, en la pena de muerte que se ejerce cotidianamente contra la belleza y que ninguna constitución ampara, como legítimo derecho desde donde se construye la libertad. Galue acepta el absurdo como la vía estética para un arte libre. Tan libre que se acepta a sí mismo como personaje ridículo, como humano con defectos y derrumbes.

Las imágenes son su forma de discurso. Desde el dibujo, la pintura y la escultura produce imágenes donde el ser humano que traza en sus lienzos, se acomoda para decir la vida, cotidiana y descarnada. Su obra como objeto filosófico, nos permite indagar en nosotros, vernos desde afuera. Una obra honesta que permite reconocer en ella un pedacito de cada uno, explorando algo que se tenía oculto y salta a la luz, movido por el deseo. “Si alguien me dice que está hablando de humanidad, pero nadie puede verse ahí, sé que nos está mintiendo”. A.G.

Érase una vez un viaje | Otra mirada

Érase una vez un viaje | Otra mirada

Publiqué una novela, “Los fantasmas de Otto Müller”, que ahora mismo busca su lugar lejos de mí; los libros, una vez publicados, le pertenecen al mundo. Escribí otras que ahora mismo buscan editor: “Alea iacta est”. El viaje ha sido largo, pero ya he tocado tierra.

Los fantasmas de Otto Müller: El mal, el exilio y los secretos del pasado

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Con “Los fantasmas de Otto Müller”, Miguel Ángel Latouche logra una obra de gran calado ético y narrativo. Más allá del ritmo trepidante de su trama, la novela se despliega como una lectura rica en capas y matices que exige un lector cómplice. Respaldado por una sólida formación teórica y estética, Latouche nos entrega un estudio brillante sobre las zonas oscuras de la condición humana

Un asesino, una ciudad y una chica: la historia de la primera actriz moderna

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Louise Brooks, conocida hasta ese momento por su icónica imagen en la pantalla, escribió un artículo agudo y anticipado sobre El gran Gatsby (1925), la novela de F. Scott Fitzgerald. Sin firmar y publicado en distintas revistas culturales, el texto no solo repasaba la estructura de la novela, sino que afirmaba con contundencia que Fitzgerald y su obra alcanzarían la categoría de clásico

Indira Páez y su segundo poemario “Animal de mudanza” | Reseña de Alberto Márquez

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La escritora Indira Páez publica su poemario Animal de mudanza (MEL Projects Publishing), una exploración frontal del exilio y la memoria. El libro, analizado críticamente por Alberto Márquez como un testimonio de resistencia y avería doméstica, celebra su presentación en Miami con un recital solidario destinado a la reconstrucción de escuelas de Fe y Alegría en Venezuela.

Wilmer Useche: La onda y color como frecuencia | Geometría Viva

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Wilmer Useche, reafirma la vigencia del arte geométrico y cinético en el contexto contemporáneo, él demuestra que la exploración de la línea, la luz y la percepción sigue siendo un territorio fértil para la creación plástica, su obra a pesar de estar arraigada a una tradición profundamente latinoamericana

PURO TEATRO | VASELINA

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En resumen, Vaselina es un montaje con grandes logros en cuanto a coreografías y diseño escenográfico, pero con deficiencias técnicas en la iluminación y especialmente en la parte actoral. Y he aquí lo grave, como indiqué anteriormente, de encontrarse solo en la cumbre

EMMYS 2026, 78 Años premiando lo mejor de la TV

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La edición 78 de los Premios Emmy llega con Mariska Hargitay en la conducción y el debut del Legacy Award. Con The Pitt y Hacks encabezando las nominaciones, repasamos los favoritos en drama, comedia y miniseries, junto con los resultados previos de los Creative Arts Emmys y las opciones para ver la ceremonia en vivo.

“Trítono” una obra de Acuarela Martínez | Poesía

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Trítono (Editorial Lector Cómplice, 2026) de la poeta Acuarela Martínez, queda claro desde el principio lo importante que resulta su dedicatoria. Queriéndolo o no, y sin aún entrar en materia poética, nos involucra a todos desde los planos posibles del amor: a los legales, a los del medio, a los clandestinos

Pequeños fragmentos de dolor | Panegírico para Alejandra Pizarnik

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Tema recurrente en la literatura de la época, así como para inspiración de artistas que intentaron comprender la locura a través de esa inquietante imagen. No resulta casual, por tanto, que pintores como El Bosco, Van Hemesen y Brueghel se inspiran en la extraña metáfora para mirar la locura desde los pinceles, intentando comprender esa oscuridad meridiana de la mente del hombre a través de ella.

Beatriz Blavia: Op-art Crepuscular | Geometría Viva

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Beatriz Blavia se hará primeramente Comunicadora Social y sobre todo Galerista, trabajando al lado de grandes Maestros del arte geométrico como: Esteban Castillo y Luis Marrufo. Viene haciendo plástica a través de la necesidad de expresarse con su obra, inspirada primeramente en luz crepuscular Larense.

Dice, mientras conversamos a través de la distancia que la red impone, agregando:

“Me gusta creer que nací así, en estado de tensión. Recuerdo que cuando era pequeño tenía mi propio pupitre que había pintado en azules, morados grisáceos y rojos con pincelada gruesa y cortada. Recuerdo dibujar ahí. Me dibujaba como una figura separada del mundo, una suerte de antihéroe. De alguna forma todo eso sigue en mí. Siento que voy contra la corriente. Mientras el resto de los artistas se mueven en otras direcciones yo sigo yendo a la pintura, el dibujo y la escultura”.

Mientras siluetea un rostro en uno de sus lienzos, donde se pierde la tarde.

 

Alonso, ¿de qué nos habla tu obra y por qué?

Mi obra habla sobre mi relación con el mundo. Tengo 25 años y todavía me sorprende el agua cayéndome en las manos. Entender el poder, la corrupción, la vida fuera del útero no es cosa fácil. Recuerdo vívidamente las protestas de la escuela de medicina, las veces que me detenía la policía en bachillerato, el paro de PDVSA, los psicólogos, Briceño Guerrero, mi papá, Chávez, Capriles, el hambre, la desesperación, la violencia, más protestas, los tanques, Lucia, el ejército, las bombas lacrimógenas, mi mamá, mis amigos: Olga, Heilens, Jessica, Roxanna, Elizabeth, Rosa, Hermes. Todo lo recuerdo muy vívidamente. Mi obra habla de eso: de tratar de entender todo eso que veo y he visto.

Lo visto, lo vivido, ¿determina la elección de los materiales para realizar tu obra?

Los materiales los determinan los discursos. No tiene sentido hacer arte inentendible. Yo he usado cuero, agujas, cartón, acrílico, óleo, acuarelas, basura, comida, madera, hojas, árboles, arcilla, lienzo, voces, WhatsApp, peces, perros, ardillas, hámster, todo lo que sea necesario para decir lo que quiero decir. El dibujo y el color lo unen todo. El dibujo entendido como el proceso de capturar momentos rápidamente y contundentemente. El color como el vómito emocional. Cruz-Diez siempre hablaba del color como una cosa inmaterial. La cromosaturación de un plátano reflejando amarillo en el espacio que habita.

La mirada se pierde sobre la pantalla del computador. ¿Me mira? ¿Nos miramos? Alonso es una artista cuya mirada desnuda la honda sustancia de la Otredad inaprensible.

 

En tu pintura se desnuda la ansiedad, la angustia por lo humano, ¿cómo dialogas con tus emociones en tu proceso creativo?

“Voy corriendo en el tiempo y la muerte se ríe diciendo: una vida ansiosa no tiene sentido.”

Casi siempre estoy ansioso por entender cosas. Siento y luego pinto. Hace poco hice una pintura sobre el peso de uno mismo. Cargarse a uno mismo es muy difícil. Pido ayuda y a veces me cargan. Pinto emocionalmente, sí, pinto emocionalmente. Pintar me ayuda a entender a otros y a mi mismo como otro frente al espejo.

 Estar frente al espejo; honestidad, coraje, valentía sin componendas… la voz de Alonso teje una narrativa visual, sin obviar la ardiente paciencia de la carne.

¿Qué proyectos te ocupan actualmente y cómo los ves en el escenario post pandémico?

Estoy trabajando en una serie sobre alcoholismo y otra sobre el uso de medicamentos. Son series con muchas piezas. Me han tomado un tiempo. Sigo tratando de encontrar una forma de hablar sobre el amor. El amor es un tema muy complicado. Cuando la pandemia termine todo va a seguir exactamente igual a como era. Las pandemias causan mucho dolor y como humanos no somos buenos para habitar el dolor por mucho tiempo (a menos que se trate de artistas) así que olvidaremos todo rápidamente como hicimos con la H1N1, Pinochet, Kirschner, Bush Jr. o la peste bubónica.

¿Pesimismo trascendente? ¿Realismo metafísico? Un avanzar sin pretender los deslumbrantes brillos del autoengaño.

 

¿Quién es Alonso Galue, el artista, y qué dice del Alonso cotidiano?

 Esta pregunta es hermosa en sí misma. El hecho que uno (el que habla) no sea el mismo que es cotidianamente o el que produce objetos habla de esa esquizofrenia colectiva donde todos estamos separados. Herman Hesse pensaba que uno tenía un jardín dentro de uno. Una cosa así como una jungla con miles de unos mismos, desnudos, con personalidades distintas.

Me gusta creer que soy el mismo en todas partes; pero si no me divido no puedo funcionar en sociedad. El “cotidiano” es un Alonso que se levanta a trabajar o estudiar cómo funcionan los routers, cables de cobre, switches, WLAN, LAN, TCP/IP y en los recesos revisa que se expuso esta semana en el Guggenheim. Cuando el día termina Sísifo cansado sonríe.

El que pinta es Ulises, Sísifo, Ícaro, Hamlet, Fausto, Dorian, Alonso Quijano, Holden Caulfield, Candido, Alicia y Alonso Galue.

Y todos los rostros de un país, que busca levantar el suyo del charco de la mentira.

Hamlet, Dorian, Ulises; rebeldes. ¿Eres un artista contrapoder?

El arte es la ciencia de la libertad. Ser libre de pensamiento, palabra y obra. En ese ejercicio de libertad creo que se genera un diálogo entre el espectador y mi obra. En las acciones de poder siempre, hay al menos, dos participantes uno que lo ejerce y otro que es subyugado. Todos nosotros ejercemos actos de poder como jefes, dueños, directores, profesores, parejas y políticos. Hay poderes más grandes que otros como el de la naturaleza. Yo no siento que luche contra el poder. Yo lucho contra el abuso del poder. Denunciar es importante. Nadie puede luchar contra un mal que no sabe que existe. Uno grita como un loco de esquina y de repente alguien escucha.

Alguien escucha, y nos sabe carentes, vulnerables… barro y olvido.

¿Qué ética propones a través de las artes visuales, dentro de una Venezuela en crisis? 

Sería bueno que de repente sepa que hay artistas como Hugo Rodríguez, Zahira González, Carlos Luis Sánchez Becerra, David Molina Molina, Carlos Guayabán, entre otros que están produciendo obra en la penumbra de la contemporaneidad desde ‘el interior’ y tratando de sostenerse como pueden para seguir retratando una Venezuela honesta.

La ética y la moral tienen como objeto mantener ‘costumbres’. Si uno se pone a pensar eso yo diría que lo importante es ser honesto y no seguir corrientes de moda. Si alguien se siente feliz de que la guerra exista que muestre su patriotismo. Si a alguien le molesta la guerra que muestre su deseo de acabarla. No hay conocimiento sin diálogo.

Diálogo…  con esa palabra nos despedimos.

Una palabra huérfana en el actual momento venezolano.

Alonso Galue es un artista multidisciplinario, venezolano, residenciado en Chicago-EE.UU., cuyo uso experimental de la tradición pictórica y escultórica articulan discursos en acción, sobre crisis existenciales, humanismo en decadencia y totalitarismo. En su serie Inmigrantes para llevar, por ejemplo, usa arcilla para retratar los rostros de los trabajadores en la industria restaurantil, en platos flotantes con comida real. A lo largo de la exposición la comida se pudre, creando una situación desagradable para el observador de los trabajadores ocultos. El ganador del premio Pulitzer Jerry Saltz describió su trabajo como ‘una fuerte voz del futuro.’

 El trabajo de Galue se ha expuesto en museos venezolanos y en espacios artísticos en USA, incluyendo el Museo de Arte Contemporáneo del Zulia, Museo de Arte Moderno de Mérida, Museo de la Miniatura en Mérida, Espacio Proyecto Libertad, Universidad de los Andes, Void Projects y Agitator Gallery. Ganó el Premio en Pintura en el Salón de Valencia en 2017 y fue seleccionado para Jóvenes con FIA (Feria Iberoamericana del Arte) en 2020.

 

  • Instagram: @a.galue
  • Facebook: Alonso Galue
  • Página Web: agalue.com

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Yorgenis Ramírez
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Escritor | Personal Brander | Storyteller | Copywriter

Colaborador articulista de The Wynwood Times

Columna: Apuntes desde el vértigo