loader image

Papá solía llevarnos a Maracay al menos dos o tres veces al año. Éramos chicos y nos encantaba visitar el zoológico. Era una maravilla ser recibido por aquel elefante que se me antojaba gigantesco y la enorme cantidad de animales exóticos que causaba asombro en el niño pueblerino que era yo en aquel entonces. Subíamos en el carro por la avenida Las Delicias y dábamos vuelta justo antes de la redoma coronada por esa hermosa escultura representativa de un toro de lidia que le fuera regalada a Juan Vicente Gómez por el escultor francés Isodore Bonheur, famoso por sus motivos taurinos y mitológicos. Alrededor de la escultura que lleva por nombre “el cacique de los llanos” se tejen varias leyendas, mi preferida es la que narra que el Indio Tarazona, guardaespaldas predilecto y particularmente cruel del “Benemérito”, había enterrado el “tesoro gomero” en un cofre lleno de morocotas y objetos de oro a los pies del Toro de las Delicias.  Allí se encuentra aún, esperando ser encontrado. En aquel entonces toda la zona que llevaba a la montaña formaba parte de la hacienda del General, posteriormente fue tomada por el Estado y se empezaron a construir urbanizaciones de distinto tenor y poder adquisitivo. La zona tiene su encanto, desde allí se llega a Choroní a través de una complicada carretera que supongo fue originalmente construida en los tiempos de Gómez sin que, en realidad, se haya hecho mucho para ampliarla posteriormente. Maracay se ubica a la falda del Parque Henri Pittier. Algunos kilómetros más arriba de la plaza del toro se despliega rodeada de la belleza natural de la zona la Urbanización “el Castaño”. 

Americania: el abrazo de una Caracas que no olvida

Americania: el abrazo de una Caracas que no olvida

La noche del 30 de abril, la Concha Acústica de Bello Monte no era solo un recinto de conciertos; era una cápsula del tiempo. A pesar de un día marcado por el colapso en la ciudad, cientos de personas lograron sortear los obstáculos para ser testigos de un evento que parecía imposible: el regreso de Americania a los escenarios caraqueños en solitario.

Ay, seamos directos, por favor | Manifiesto GenX

Ay, seamos directos, por favor | Manifiesto GenX

Y ay, seamos directos, por favor. Sin embargo, eso no quiere decir que te sientas con la frescura de andar por cada red social como juez y crítico de índice erecto, no, a eso no me refiero. Es ser consecuente con nuestras ideas, coherente con nuestro pensamiento en acción y palabras, y franco en lo que estamos experimentando … nos comenta Florángel Quintana

La divinidad femenina a través del tiempo

La divinidad femenina a través del tiempo

En muchas sociedades antiguas, los fenómenos de la naturaleza no eran concebidos como procesos impersonales, sino como expresiones directas de fuerzas divinas vinculadas a lo femenino. El trueno, la lluvia o el viento podían interpretarse como gestos de una gran madre que actuaba sobre el mundo y lo mantenía en equilibrio

Ricardo Arispe presenta “Mirar Chernóbil: 40 años después”

Ricardo Arispe presenta “Mirar Chernóbil: 40 años después”

A cuarenta años del desastre nuclear, el artista venezolano Ricardo Arispe presenta Mirar Chernóbil: 40 años después, una exposición que revisita uno de los acontecimientos más determinantes de la historia contemporánea desde la imagen, la memoria y la tecnología.

Sonorativa: Producción Musical Global y Tecnología AI to Real

Sonorativa: Producción Musical Global y Tecnología AI to Real

Sonorativa evoluciona desde sus raíces underground en Venezuela hasta convertirse en un Hub creativo descentralizado entre Alemania, Suecia y Chile. Liderado por Daniel «Cayo» Soto y con figuras como Zardonic, el estudio redefine la industria musical mediante la conversión «Demo to Real» y una profunda sensibilidad humana aplicada a la tecnología.

“Diálogo entre formas”, Daniel Suárez expone en la UCV

“Diálogo entre formas”, Daniel Suárez expone en la UCV

Una selección de obras del artista venezolano Daniel Suárez, conforman la exposición Diálogo entre formas, que será inaugurada en Caracas el 17 de abril de 2026 a las 3:00 p.m., en la Sala de Exposiciones Carlos Raúl Villanueva, de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Central de Venezuela (UCV).

Juan Carlos Láncara exhibe en Espacio Arte al Cubo

Juan Carlos Láncara exhibe en Espacio Arte al Cubo

Un conjunto de piezas de cerámica de la Colección Juan Carlos Láncara, conforman la exposición Formas de un siglo inquieto, que será inaugurada en Caracas el próximo jueves 23 de abril de 2026 a las 7:00 p.m., en Espacio Arte al Cubo, bajo la curaduría de Tahía Rivero.

Jacobo Borges comparte su Diario en tiempo de pandemia

Jacobo Borges comparte su Diario en tiempo de pandemia

La exposición está compuesta por tres grandes núcleos: los Viajantes, conjunto escultórico acompañado por grandes telas y pinturas; las series Aguas y Paisaje del origen, pinturas realizadas en óleo, materiales varios y resina, y Diario en tiempo pandemia conformado por fotografías, textos y audiovisuales”.

Lucía Pizzani expone ‘Faunal Succession’ en el Reino Unido

Lucía Pizzani expone ‘Faunal Succession’ en el Reino Unido

La artista venezolana Lucía Pizzani presenta su primera exposición institucional en el Reino Unido bajo el título Faunal Succession, la cual fue inaugurada recientemente en la galería Focal Point (Southend-on-Sea, Essex), donde permanecerá en exhibición hasta finales de mayo de 2026.

Orquesta Sinfónica de cámara “Simón Bolívar” con obras de Elvis Joan Suarez

Orquesta Sinfónica de cámara “Simón Bolívar” con obras de Elvis Joan Suarez

La semana pasada en el marco de tres funciones tituladas “Entre cuerdas y Memorias” la Orquesta Sinfónica de cámara “Simón Bolívar” del Táchira, estrenó dos obras del compositor y artista plástico: Elvis Joan Suarez, la actividad fue realizada en tres escenarios de la capital tachirense: Teatro de la Universidad UNET, Instituto universitario IUFRONT y el Teatro “Gilberto Mendoza”

DTF: St. Louise | Series Sobre 9

DTF: St. Louise | Series Sobre 9

DTF: St. Louis. Creada, escrita y dirigida por Steven Conrad, esta miniserie de siete episodios se aleja de la narrativa lineal para sumergirnos en un laberinto de decisiones impulsivas, soledades y las consecuencias irreversibles de intentar «reinventar»

Ya de grande aproveché algunas salidas familiares para visitar la zona. El toro seguía incólume guardando su secreto, mientras que el zoológico habría perdido su lustro de antaño, como si los últimos tiempos y la desidia se hubiesen multiplicado para hacer que todo envejezca más rápidamente de lo que parece posible. En las zonas aledañas al Castaño se habían posicionado un par de buenos restaurantes que valía la pena visitar. Lo que no sabía hasta hace poco es que en esa zona está ubicada la casa de David Concepción, no sólo una de las estrellas más importantes del béisbol criollo, sino además un ídolo de las Grandes Ligas, al frente de los Rojos de Cincinnati. Hablamos de uno de los mejores short-stop de la historia del béisbol profesional venezolano, quien ganase 3 veces el campeonato nacional junto a los Tigres de Aragua y jugase dos series mundiales. Es una lástima saber que sus trofeos, Guantes de Oro y Anillos de la liga yacen enterrados bajo el lodo que fue arrastrado por las fuertes corrientes que atravesaron el castaño hace pocos días. Me alegra, claro, saber que el carismático jugador conserva la vida. Es fácil hacerse solidario con la situación de Concepción, a fin de cuentas, es un hombre conocido, quizás sea mucho más difícil sentir empatía por las familias anónimas que se encuentran en una situación similar, o por los desconocidos que han perdido la vida. Siempre es más sencillo sentir empatía por aquellos cuya identidad se nos revela. 

La tragedia del Castaño se nos presenta como parte de una seguidilla trágica. Ya antes habíamos visto el efecto devastador de las aguas derramándose en Tejerías, solo a unos pocos kilómetros de allí. Las aguas rugían con intensidad según podemos ver en las muchas grabaciones que las personas que intentaban escapar de las fuerzas de las aguas que devastaron la zona. No es que los venezolanos no hayamos vivido antes situaciones similares, en la memoria colectiva están frescas las imágenes del deslave de Vargas de 1999. De la furia destructiva de las aguas y el dolor que se posicionó sobre todos nosotros, como si de una mala sombra o un mal augurio se tratase. Aquellas heridas de Vargas aún no se han sanado, al parecer los venezolanos de estos tiempos no somos muy buenos ni para las reconstrucciones, ni para generar aprendizajes cívicos. Supongamos que en el caso de Aragua estemos ante un desastre natural, nadie niega que haya llovido de manera particularmente copiosa. Supongamos también que los rumores acerca de un proceso de explotación, digamos, “ilegal” de níquel en la zona no sean más que producto de nuestra fructífera imaginación, supongamos que las explosiones de lo que parecía dinamita que alguna gente dice haber escuchado no sea más que el ruido de las entrañas de la montaña. 

Aun así, habría que preguntarse qué pasa con los sistemas de alarma temprana, con la limpieza de los desagües, con el mantenimiento de los diques, con la planificación urbana, con los programas de desalojo. Venezuela parece un país dejado a la buena de Dios, sin un gobierno que entienda que la acción gubernamental se juega en el largo plazo, que la acción esporádica no basta para construir un país, que lo inverosímil, aunque nos cause asombro o risa, es un irrespeto a la ciudadanía. En una reciente alocución el Sr. Presidente nos explica que la tragedia de Las Tejerías es el resultado de un proceso histórico. En su interpretación del asunto, y yo estoy convencido de que se lo cree, nos explica que todo esto es el resultado de la economía de plantación que fue impuesta durante la colonia, por los españoles que eran dueños de plantaciones de caña de azúcar en la zona. Según esto la mano de obra esclava era ubicada en las zonas aledañas en rancheríos que luego se convertirían en pueblos o barrios. Confieso que el argumento me parece genial. Digno de ingresar en nuestros “anales del absurdo patriótico” que alguien se encargará de recopilar algún día. La posverdad se nos presenta de una manera cruda, casi sádica. Que entre nosotros los responsables no asuman sus responsabilidades es moneda cotidiana, pero que removamos muertos de hace trescientos años para justificar los recientes es poco menos que perverso o descarado.

Así las cosas, quizás tengamos que reclamarle a la Casa Real española, a los Marqueses del Toro o al Duque del Guadalquivir tanta mala fe acumulada. Maduro ha dado un salto más largo que los de Yulimar. Esto solo se explica desde la búsqueda de una verdad que se acomoda a las necesidades del poder, que les permite limpiar la mala conciencia, que busca una conexión emocional con los más necesitados, que intenta crear esperanzas entre quienes lo han perdido todo. El todo sigue de pie en su plaza viendo el tiempo pasar como quien espera el Aleph.

Tal vez te interese ver:

Miguel Angel Latouche
Artículos recientes

Doctor en Ciencias Políticas y escritor.

Columnista en The Wynwood Times:
Otra mirada