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Recuerdo cuando la palabra “lealtad” no venía con asteriscos, condiciones, ni opción de renovarse anualmente como una membresía de gimnasio. En mi época –sí, otra vez sueno a Baby Boomer– uno se lanzaba al amor como quien se tira desde un trampolín sin saber la profundidad real. Romance era arriesgar, escribir notas en papeles impresos con parejas tomadas de la mano en un costado de la hoja. Era jurar que ibas a querer a alguien “para siempre”, aunque ni tú ni ellos tuvieran idea de cuánto duraba eso.

El futuro del Arte Latinoamericano: Una conversación con la Dra. Lourdes Ramos sobre la Expansión Capital del MOLAA

El futuro del Arte Latinoamericano: Una conversación con la Dra. Lourdes Ramos sobre la Expansión Capital del MOLAA

El Museo de Arte Latinoamericano (MOLAA) en California emprende un ambicioso proyecto capital de expansión. Su directora ejecutiva y presidenta, la Dra. Lourdes Ramos, explica cómo la nueva arquitectura de Enrique Norten y el respaldo del Comité Internacional —con figuras como Andreína Fuentes Angarita y Fernando Botero— transforman la institución en un laboratorio global de innovación e integración cultural.

Beatriz Blavia: Op-art Crepuscular | Geometría Viva

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Beatriz Blavia se hará primeramente Comunicadora Social y sobre todo Galerista, trabajando al lado de grandes Maestros del arte geométrico como: Esteban Castillo y Luis Marrufo. Viene haciendo plástica a través de la necesidad de expresarse con su obra, inspirada primeramente en luz crepuscular Larense.

“WHAT PATTERNS PERMIT”: Peter Polyak expone en el MIFA

“WHAT PATTERNS PERMIT”: Peter Polyak expone en el MIFA

Miami International Fine Arts (MIFA) presenta LO QUE LOS PATRONES PERMITEN (WHAT PATTERNS PERMIT), una exposición individual del artista interdisciplinario húngaro Peter Polyak, curada por Marco Caridad. Reuniendo obras seleccionadas de las series KeyHole y LaceLand de Polyak.

La ataraxia en tiempos de hiperconectividad | Manifiesto GenX

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Ay, qué ganas de estar en calma, tranquilidad, impavidez total. No presenciar líos ajenos y que nada nos perturbara los intestinos. Dejar pasar, por ejemplo, la fulana fecha del 1 de agosto como quien ve una crecida de río y sabe que solo tiene que esperar que el sol y la tierra hagan su parte…. nos comenta Florángel Quintana

Sylvia Plath: Unas reflexiones sobre el dolor y la búsqueda de la identidad

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Sylvia era incapaz de estar sola, de permanecer en silencio y ella misma lo admite “Me aturde la posibilidad de no decir una sola cosa por demasiado tiempo. El mundo deja de existir sino no lo describo, desmenuzo, elaboro a través de todo lo que las palabras pueden brindarme” le insistió a su madre dos días después.

Vicente Ulive-Schnell y su novela “Coco Express”

Vicente Ulive-Schnell y su novela “Coco Express”

Vicente Ulive-Schnell es un escritor y artista venezolano que reside en París desde el año 2001. Llegó a Francia para cursar estudios superiores y terminó con un doctorado en filosofía del lenguaje en el 2007. Lleva cinco novelas publicadas entre Venezuela, España y Francia; Perico exprés (título en francés, Coco Express) es su trabajo más reciente.

En cambio los Millennials son prácticos. Dicen cosas como monogamia emocional, poliamor ético, relación abierta pero con exclusividad afectiva... y yo, que apenas logré sobrevivir al VHS sin que se me enredara la cinta, me quedo mirando con cara de GIF pixelado.

Ellos aman con apps. Nosotros lo hacíamos con cassettes TDK grabados de la radio. Ellos hacen swipe. Nosotros hablábamos por horas desde esos armatostes grises, jugando con el cable que dejábamos estirado como nuestras ganas de seguir escuchando al otro en esas ridículas despedidas de “cuelga tú, no, tú primero”.

El matrimonio, ese rito que para nosotros era una mezcla entre cuento de hadas y salto al abismo, hoy es visto como una sociedad limitada hasta que el wifi nos separe, con cláusula de salida, acuerdos prenupciales, mediación terapéutica y, si hay suerte, brunch post-divorcio. Nosotros creíamos que si algo se rompía, se pegaba con “Pega Loca”, no se descartaba como una aplicación desactualizada. Hoy las separaciones entre los treintañeros son comunes, mucho, muy.

Mientras ellos evalúan compatibilidad astrológica, nivel de inteligencia emocional y proyecto de vida compartido, nosotros solo necesitábamos una mirada, una canción de Air Supply y una bebida fría que tomábamos caliente. La fidelidad para nosotros era una gesta heroica. Para ellos es una elección que puede reconfigurarse cada trimestre como si se tratara de cambiar el plan de datos del celular. Un match temporal para ver si hay o no relationship goals.

La verdad no los culpo, pues han creado un modelo de relaciones que evita sufrimientos innecesarios (bueno, la verdad tengo dudas al respecto). Han desmitificado la idea de aguantar por aguantar. Pero ¿y el amor verdadero, la tolerancia y el compromiso? 

Lo cierto es que aunque el amor de mi generación se estrellara contra la rutina, se tragara el romanticismo en bocados de frustración y terminara en terapia de pareja en un salón oloroso a Pride, tenía deseo constante, llama ardiente, fuego con Teddy Pendergrass de fondo. Nos equivocábamos con estilo, drama y a veces con lágrimas de telenovela de las 9 de la noche. ¿Idealizábamos? Tal vez. ¿Nos dolía más? También. Pero qué sabroso era enamorarse sin miedo a que el algoritmo lo arruinara todo.

Hoy el ghosting ha reemplazado al "tenemos que hablar", y la mayoría de las parejas duran menos que una cuenta de TikTok sin contenido viral. No sé si sea el cinismo de la edad o simplemente una resaca emocional generacional, pero me aterra pensar que, en el futuro, los nietos de los Millennials verán una película como “The Notebook” y dirán: “¿Por qué no se bloquearon mutuamente y ya?”.

Mientras tanto, yo sigo aquí, aferrada a mis memorias vintage, siendo testigos de divorcios inesperados, y una fe testaruda en los amores que no se vencen con el algoritmo. Y aunque me jure moderna, de mente abierta y consciente... sigo creyendo que la lealtad no se negocia, y que amarse es tomarse un café intenso en cafeína con leche de vaca y azúcar morena: a veces te caerá mal, a veces disfrutarás mucho el sabor. 

Ahora voy a preparar una bandejita con quesitos, dos copas de vino y ver junto a Migue, mi compañero desde 1984, el siguiente episodio de la serie de Netflix “Machos Alfa”.

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Escritora y cronista.

Columnista en The Wynwood Times:
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