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Vivimos en una época donde esos rectángulos luminosos que cargamos como si fueran una extensión del cuerpo nos permiten saber más que cualquier generación anterior en la historia de la humanidad.

Podemos leer artículos incoherentes en prensa internacional de renombre, ver fotografías privadas que nunca debieron circular, conocer las conversaciones más íntimas de personas muy públicas. No existe algo fuera del alcance de la pantalla, y sin embargo nunca habíamos estado tan desconectados de una real experiencia humana.

La ataraxia en tiempos de hiperconectividad | Manifiesto GenX

La ataraxia en tiempos de hiperconectividad | Manifiesto GenX

Ay, qué ganas de estar en calma, tranquilidad, impavidez total. No presenciar líos ajenos y que nada nos perturbara los intestinos. Dejar pasar, por ejemplo, la fulana fecha del 1 de agosto como quien ve una crecida de río y sabe que solo tiene que esperar que el sol y la tierra hagan su parte…. nos comenta Florángel Quintana

Sylvia Plath: Unas reflexiones sobre el dolor y la búsqueda de la identidad

Sylvia Plath: Unas reflexiones sobre el dolor y la búsqueda de la identidad

Sylvia era incapaz de estar sola, de permanecer en silencio y ella misma lo admite “Me aturde la posibilidad de no decir una sola cosa por demasiado tiempo. El mundo deja de existir sino no lo describo, desmenuzo, elaboro a través de todo lo que las palabras pueden brindarme” le insistió a su madre dos días después.

Vicente Ulive-Schnell y su novela “Coco Express”

Vicente Ulive-Schnell y su novela “Coco Express”

Vicente Ulive-Schnell es un escritor y artista venezolano que reside en París desde el año 2001. Llegó a Francia para cursar estudios superiores y terminó con un doctorado en filosofía del lenguaje en el 2007. Lleva cinco novelas publicadas entre Venezuela, España y Francia; Perico exprés (título en francés, Coco Express) es su trabajo más reciente.

VOLVER … | (Disertación desesperada para la Venezuela que empieza)

VOLVER … | (Disertación desesperada para la Venezuela que empieza)

Hoy, Venezuela camina sobre una geografía fracturada por los recientes terremotos. La tierra tembló para recordarnos, con la violencia de un eco subterráneo, que nada de lo que creíamos sólido era inmune al colapso. Ante las fachadas caídas, los ascensores clausurados y las calles agrietadas … nos comenta Richard Rey

Metáfora de un país | El pabellón criollo hecho ruina

Metáfora de un país | El pabellón criollo hecho ruina

El Pabellón de Venezuela en la Bienal de Venecia 2026 está cerrado al público ante el riesgo inminente de un colapso estructural. Esta crítica situación impide que la histórica joya arquitectónica diseñada por Carlo Scarpa en los Giardini pueda albergar con normalidad su representación en la 61ª Exposición Internacional de Arte, In Minor Keys.

La museología moderna: Un espacio dinámico para construir humanidad

La museología moderna: Un espacio dinámico para construir humanidad

El Dr. Jimmy Yánez, galardonado por la AICA, lidera el programa de Formación en Museología y Museografía auspiciado por el Centro de Bellas Artes de Maracaibo y la Universidad del Zulia. En esta conversación, profundiza en la transformación de los museos como herramientas de sostenibilidad social y construcción de ciudadanía, destacando el valor del patrocinio de Arts Connection Foundation.

El Museo Expandido y los Retos del Siglo XXI: Una conversación con Francisco Brives, codirector de La Neomudéjar

El Museo Expandido y los Retos del Siglo XXI: Una conversación con Francisco Brives, codirector de La Neomudéjar

Nacido de la recuperación de antiguos talleres ferroviarios en Madrid, el Museo La Neomudéjar funciona como una cápsula del tiempo independiente y descentralizada bajo la red Art House Spain. Su codirector, Francisco Brives, profundiza en el diálogo de las vanguardias con el arte político, el impacto del apoyo filantrópico de Arts Connection en la preservación del Archivo Transfeminista y su próxima participación internacional en la Bienal del Chaco.

Hace apenas unas décadas si querías entender el mundo tenías que salir a conversar, prestar atención y escuchar a tu interlocutor mientras sorbías de tu taza o degustabas tu copa de vino. Leías con paciencia la sección de Opinión en los diarios capitalinos y los sesudos ensayos impresos de los intelectuales de rigor. O al menos entablabas una discusión nutritiva con alguien frente a frente sentados en una oficina con vista espléndida de la ciudad. Pero hoy basta con el gesto mínimo de solo deslizar el dedo y entramos en un abismo distópico inigualable en una superficie de menos de un centímetro.

En ese despeñadero se mantienen cayendo situaciones que antes pertenecían a universos separados. Por ejemplo, sabemos de escándalos políticos y felonías sexuales que están siempre in crescendo como bolas de nieve montaña abajo. Descubrimos nuevas teorías conspirativas cada semana, rumores sobre cultos secretos y sacrificios rituales, foros donde se pronuncian palabras que nadie querría aprender. De pronto nos familiarizamos con términos que hace treinta años habrían sido casi impronunciables en la conversación cotidiana como dark web, fake news; pederastia y pedofilia; stalkeo masivo. Palabras que ahora circulan como hashtags.

Aquí aparece una paradoja brutal porque sabemos demasiado pero discernimos muy poco. La información nos llega siempre descontextualizada, fragmentada y por supuesto, virulenta, de eso mucho-con-demasiado. Y uno suelta el aire y se siente como esos ancianitos de cuando éramos niños por allá por los años 70 diciendo: ¡Habrase visto!

Sin contar ese amigo que le encanta guasapear sobre todo lo que está mal en el mundo, más los miles que replican en las redes sociales sobre un correo filtrado por aquí, una captura de pantalla del encuentro de Therians por allá, una lista de lo que es trending topic porque hay que estar en todas.

Pero no estamos en nada, en verdad. Andamos en territorios textuales estériles y yermos de sensibilidad sobre el sentido humano de lo que estamos viendo a nuestro alrededor.

He aquí, pues, la obscenidad de mirar todo sin responsabilidad alguna. Vemos tragedias, delitos, humillaciones públicas, guerras culturales tal cual episodios de un Thriller en Netflix mientras comemos una comidita rica. Todo el tiempo en modo permanente de Showtime!

Quizá el verdadero problema de esta era hiperconectada no sea ni el 5G, ni los algoritmos, ni las IA, sino nosotros. Seguimos siendo nosotros, los que hemos extinguido especies, los que entramos en guerras, los que abrimos el boquete de la capa de ozono, entre otras tropelías humanas. 

Y yo me pregunto en esta adultez que se hace mayor: ¿Qué define nuestra existencia hoy?

Si tienes respuestas y te gusta conversar, te invito. Si estás en mi ciudad nos podemos tomar un café o de lo contrario hagamos un encuentro por Zoom y cada uno con su bebida favorita compartimos impresiones sabrosas de esto de ser un humano en el 2026.

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Escritora y cronista.

Columnista en The Wynwood Times:
Vicisitudes de una madre millennial / Manifiesto de una Gen X