loader image

Conocí, permítanme decirlo de esa manera, a Julio Verne durante mi niñez. Papá compró una hermosa edición de sus obras completas que venían empastadas en tapa dura de color rojo y letras doradas y que además del texto completo habían sido ilustradas, supongo que en un intento de hacerlas parecer más atractivas a los lectores más jóvenes. Papá había notado mi interés por la lectura y le pareció adecuado hacerme aquel hermoso regalo que aún conservo a pesar de los años y las mudanzas acumuladas (más los años que las mudanzas, claro). Devoré aquellos libros con devoción desmedida, formaron parte de mis propias aventuras infantiles. De manera que de pronto me veía dando la vuelta al mundo en 80 días, viajando hacia la luna, llevando mensajes al Zar o siendo, yo mismo, un capitán de 15 años. Me parecía (y en aquel entonces no era más que una sensación inconsciente) genial la manera como el autor jugaba con los personajes y con las diversas situaciones que enfrentaban. 

Americania: el abrazo de una Caracas que no olvida

Americania: el abrazo de una Caracas que no olvida

La noche del 30 de abril, la Concha Acústica de Bello Monte no era solo un recinto de conciertos; era una cápsula del tiempo. A pesar de un día marcado por el colapso en la ciudad, cientos de personas lograron sortear los obstáculos para ser testigos de un evento que parecía imposible: el regreso de Americania a los escenarios caraqueños en solitario.

Ay, seamos directos, por favor | Manifiesto GenX

Ay, seamos directos, por favor | Manifiesto GenX

Y ay, seamos directos, por favor. Sin embargo, eso no quiere decir que te sientas con la frescura de andar por cada red social como juez y crítico de índice erecto, no, a eso no me refiero. Es ser consecuente con nuestras ideas, coherente con nuestro pensamiento en acción y palabras, y franco en lo que estamos experimentando … nos comenta Florángel Quintana

La divinidad femenina a través del tiempo

La divinidad femenina a través del tiempo

En muchas sociedades antiguas, los fenómenos de la naturaleza no eran concebidos como procesos impersonales, sino como expresiones directas de fuerzas divinas vinculadas a lo femenino. El trueno, la lluvia o el viento podían interpretarse como gestos de una gran madre que actuaba sobre el mundo y lo mantenía en equilibrio

Ricardo Arispe presenta “Mirar Chernóbil: 40 años después”

Ricardo Arispe presenta “Mirar Chernóbil: 40 años después”

A cuarenta años del desastre nuclear, el artista venezolano Ricardo Arispe presenta Mirar Chernóbil: 40 años después, una exposición que revisita uno de los acontecimientos más determinantes de la historia contemporánea desde la imagen, la memoria y la tecnología.

Sonorativa: Producción Musical Global y Tecnología AI to Real

Sonorativa: Producción Musical Global y Tecnología AI to Real

Sonorativa evoluciona desde sus raíces underground en Venezuela hasta convertirse en un Hub creativo descentralizado entre Alemania, Suecia y Chile. Liderado por Daniel «Cayo» Soto y con figuras como Zardonic, el estudio redefine la industria musical mediante la conversión «Demo to Real» y una profunda sensibilidad humana aplicada a la tecnología.

“Diálogo entre formas”, Daniel Suárez expone en la UCV

“Diálogo entre formas”, Daniel Suárez expone en la UCV

Una selección de obras del artista venezolano Daniel Suárez, conforman la exposición Diálogo entre formas, que será inaugurada en Caracas el 17 de abril de 2026 a las 3:00 p.m., en la Sala de Exposiciones Carlos Raúl Villanueva, de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Central de Venezuela (UCV).

Juan Carlos Láncara exhibe en Espacio Arte al Cubo

Juan Carlos Láncara exhibe en Espacio Arte al Cubo

Un conjunto de piezas de cerámica de la Colección Juan Carlos Láncara, conforman la exposición Formas de un siglo inquieto, que será inaugurada en Caracas el próximo jueves 23 de abril de 2026 a las 7:00 p.m., en Espacio Arte al Cubo, bajo la curaduría de Tahía Rivero.

Jacobo Borges comparte su Diario en tiempo de pandemia

Jacobo Borges comparte su Diario en tiempo de pandemia

La exposición está compuesta por tres grandes núcleos: los Viajantes, conjunto escultórico acompañado por grandes telas y pinturas; las series Aguas y Paisaje del origen, pinturas realizadas en óleo, materiales varios y resina, y Diario en tiempo pandemia conformado por fotografías, textos y audiovisuales”.

Lucía Pizzani expone ‘Faunal Succession’ en el Reino Unido

Lucía Pizzani expone ‘Faunal Succession’ en el Reino Unido

La artista venezolana Lucía Pizzani presenta su primera exposición institucional en el Reino Unido bajo el título Faunal Succession, la cual fue inaugurada recientemente en la galería Focal Point (Southend-on-Sea, Essex), donde permanecerá en exhibición hasta finales de mayo de 2026.

Orquesta Sinfónica de cámara “Simón Bolívar” con obras de Elvis Joan Suarez

Orquesta Sinfónica de cámara “Simón Bolívar” con obras de Elvis Joan Suarez

La semana pasada en el marco de tres funciones tituladas “Entre cuerdas y Memorias” la Orquesta Sinfónica de cámara “Simón Bolívar” del Táchira, estrenó dos obras del compositor y artista plástico: Elvis Joan Suarez, la actividad fue realizada en tres escenarios de la capital tachirense: Teatro de la Universidad UNET, Instituto universitario IUFRONT y el Teatro “Gilberto Mendoza”

Era mágico imaginarse aquel universo donde casi todo era posible. Se trata del trabajo de uno de los precursores de la Ciencia Ficción. Verne fue uno de los primeros en explorar para la literatura probabilidades científicas inverosímiles en su tiempo, pero que se terminarían materializando en el nuestro (ya Leonardo lo había hecho en el arte y la ingeniería). Nadir podía pensar en el siglo XIX que escapar de la órbita terrestre fuese posible o que una expedición en el Soberbio Orinoco pudiese encontrarse con una sábana entera cubierta de los millares de tortugas gigantes o que fuese posible explorar las profundidades del planeta y llegar a un lugar habitado por animales fantásticos. Se trata de un juego en el cual la ficción se entremezcla con las posibilidades, donde se hace avanzar a la ciencia y donde de alguna forma se refleja, de una manera que a mí se me antoja muy pura, el espíritu humano y su búsqueda permanente por romper a través de la técnica los límites de nuestra existencia.  

Pero, sin duda, fueron aquellas 20 mil leguas de viaje submarino las que marcaron de manera más dramática mi temprana adolescencia. Se trata de una novela sin duda apasionante: un interesante profesor de biología llamado Pierre Aronnax es hecho prisionero por el Capital Nemo junto a quien hace un largo recorrido a través de los siete mares. Las profundidades del océano son, sin duda, la última frontera. Se trata de un territorio inexplorado habitado por extrañas criaturas y que guarda con celo sus secretos. Los seres humanos no estamos hechos para soportar las inmensas presiones de las profundidades, ni los peligros que allí se esconden. De hecho, los submarinos funcionales están muy lejos de alcanzar las profundidades del abismo marino y son pocas las expediciones que se atreven a tanto. En el libro de Verne se describe la maravillosa diversidad de los sitios que recorren, se caracteriza la vida marina y sus interacciones. Este viaje solo es posible a bordo del Nautilus, un impresionante submarino que, sin duda, se encontraba adelantado a su tiempo. En varios pasajes el capitán describe las características del aparato, su potencia, su tripulación, su capacidad para funcionar con autonomía a lo largo de la ruta que siguen. 

Verne nos habla de posibilidades, de límites que existen para ser traspasados en el afán de descubrir las maravillas que nos rodean, en sus textos explora nuestro deseo interminable de explorar, de encontrar nuevas rutas. Nuestra especie se mueve, a fin de cuentas, en el afán de descubrir algo nuevo, de mejorar nuestras capacidades, de inventar y reinventarnos. Es común que en sus trabajos Verne describa la vida de los aventureros, sus penurias, sus retos. Pero creo que es cuidadoso en establecer que hay límites para aquello que es posible. La vuelta al mundo podría darse en 80 días, pero nunca en 79. Traspasar esos límites puede llevarnos al desastre. 

Todo esto viene a cuento por la lamentable implosión del sumergible Titan en las aguas del Océano Atlántico, justo en las inmediaciones del Titanic. Yo tengo un particular interés por la investigación y el descubrimiento, creo que todo intento por avanzar en la comprensión del mundo que nos rodea es encomiable. Sin embargo, entiendo que esto solo es posible bajo los límites de la protección de la vida de las personas. Sobre todo, cuando se trata de turistas, que movidos por el deseo de visitar esa tumba que es el Titanic, se embarcan en una travesía que les cuesta la vida. Algunos piensan que se trata de un problema de la libertad. Se mueven bajo el argumento de que nadie los obligó a participar en la expedición. Me he vuelto, sin duda, intolerable con los años. Me parece que ese argumento no es válido. 

Los pasajeros no estaban, a fin de cuenta, suficientemente informados acerca de los riesgos. No me refiero al riesgo de morir, que siempre existe, sino al riesgo de sumergirse en una nave que no cumplía con estándares mínimos de seguridad, que no había incorporado la tecnología adecuada, que estaba construida con un material que, aun siendo de gran dureza en condiciones estáticas, tiende a generar fisuras una vez que es sometido a los cambios de presión asociados a los procesos de inmersión en aguas profundas. Hay una relación directa entre la libertad y la responsabilidad. No se puede validar la idea de que hagamos cosas simplemente porque tenemos la capacidad de hacerlas sin pensar suficientemente en las consecuencias. A fin de cuentas, no debemos abrir puertas que pueden resultar peligrosas para la sobrevivencia de nuestra especie. La innovación y la ciencia deben estar sometidas a estrictas medidas de control que sin limitar su desarrollo permitan garantizar estándares mínimos de salvaguarda. Hablo por ejemplo de los riesgos de la clonación humana, del desarrollo de armas de destrucción masiva, de la invención de nuevas y más poderosas drogas, o simplemente de construir sumergibles con materiales inadecuados. En la ficción nos encontramos con eventos maravillosos que nos invitan a pensar, que hacen volar nuestra imaginación y nos permiten soñar. En la vida real las cosas suelen ser más complejas y los riegos mucho mayores.

Tal vez te interese ver:

Miguel Angel Latouche
Artículos recientes

Doctor en Ciencias Políticas y escritor.

Columnista en The Wynwood Times:
Otra mirada