
Jari Jones - Foto por Eonline Latino
En el mundo contemporáneo, la belleza es importante. Y ojalá se tratara solo de la idea de lo estético como un conjunto de símbolos. Se trata en realidad de un rango social que parece medir el nivel de éxito, peso, cultura y en especial, la forma en que nos comprende la época en que nos tocó vivir. Parece exagerado ¿no es así? Puede serlo un poco. Incluso, podría decir que lo es, a no ser que, durante la última década, los ejemplos acerca de la belleza (o lo que comprendemos sobre ella) y su desmesurada importancia están por doquier. Están en los interminables debates sobre la anorexia y la gordofobia, en la que unos y otros hablan de salud, pero hacen énfasis en la apariencia de quien sufre el trasfondo. Está en la publicidad, que enaltece un canon estético sobre eso. Y está en nuestros prejuicios, esos tan incómodos, dolorosos y en ocasiones maliciosos que alentamos (llevamos a cuestas) sin saber de dónde provienen. Sí, creer que la belleza es un estándar, una necesidad y una medida del amor propio, puede ser un problema. Mucho más en un siglo como el nuestro, vanidoso y obsesionado por la viabilidad.
Bret Easton Ellis y su reciente novela “Los Destrozos”
El Bret que escribe desde sus cincuenta y seis años (digamos el real), es el Bret protagonista (el de la ficción) con apenas diecisiete años que, junto a sus amigos contemporáneos del Instituto Buckley, protagonizan Los destrozos.
Picturing Queerness in The Americas: Colección Fuentes Angarita en La Neomudéjar
El South Florida Latin American Photography Forum (SoFLaFoto) presenta su investigación sobre la Colección Fuentes Angarita en el Museo La Neomudéjar de Madrid. A través de la muestra «30 años de irreverencia y visión», la exposición traza una geografía en movimiento que aborda la memoria corporal, la identidad trans, el activismo y la diáspora latinoamericana a través de la fotografía, el videoarte y el performance
EUPHORIA (Temp. 3) | Series Sobre 9
Luego de una interminable pausa de cuatro años, pudimos disfrutar de la tercera y última temporada de Euphoria, marcando el cierre de la visión nihilista y cruda de Sam Levinson sobre la juventud contemporánea.
Cine, reinas y realismo histórico
El cine histórico no solo cuenta el pasado, sino que lo profundiza. Entre telas, acentos y detalles minúsculos, construye una sensación convincente que muchos confunden con verdad documentada. Durante los últimos días, la venidera adaptación de La Odisea (2026) a cargo de Christopher Nolan ha despertado el habitual debate sobre el realismo histórico en producciones de época
Exposición “Tramas sin frontera” | Espacio Arte al Cubo
Inaugurada en la sala anexo VIP de Espacio Arte al Cubo, en alianza con Henrique Faria New York, la exposición “Tramas sin frontera”, una muestra que reúne una serie de objetos, piezas de mobiliario y obras textiles desarrolladas por el arquitecto y diseñador Ricardo Corredor en colaboración con comunidades de artesanos de Colombia y Venezuela, para MONGUÍ Handcraft
Ninoska Camacaro, Iván Cardozo y Andrés Roig | Cultura en el CVA
El jueves 11 de junio de 2026, a las 5:00 p.m., continuará el Ciclo de Tríos Musicales en la Sala Margot Boulton de Bottome del CVA Las Mercedes, con un concierto a cargo de la soprano Ninoska Camacaro, el tenor Iván Cardozo y el pianista Andrés Roig, en el marco de la programación cultural que desarrolla el Centro Venezolano Americano para celebrar su 85 aniversario.
La epifanía de las tajadas fritas | Manifiesto GenX
Ay, soñar con los ojos abiertos y tener esas epifanías breves y sustanciosas que aparecen para hacerte sonreír justo antes de que se hagan carbón las tajadas del almuerzo.… nos comenta Florángel Quintana
Patricia Calero en el marco del Miami Fiber Triennial 2026
El jueves 11 de junio de 2026 a las 6:00 p.m., será inaugurada en los espacios del Miami International Fine Arts (MIFA) la exposición Movement in Suspended Time, de la artista venezolana Patricia Calero, bajo la curaduría de Katherine Chacón, en el marco de la Miami Fiber Triennial (MFT)
De vuelta al instinto: César Millán y la reconexión con el alma de la manada
A casa llena, el reconocido especialista ofreció una cátedra magistral de psicología canina en la Expo Mascotas, recordándonos que el silencio, las reglas y la energía calmada son las verdaderas claves para sanar el caos del hogar y el vínculo con nuestras mascotas
Hace unos años, el concepto de lo que consideramos bello se puso a prueba de manera viral. Esta imagen, seguramente la recuerdan: La actriz trans Jari Jones ríe a carcajadas frente a una valla gigantesca con una fotografía suya. De un modo u otro, tanto la imagen de su celebración como la la gigantografía en la que se le muestra con el rostro al descubierto por todo adorno, acaban de hacer historia. Jones se convirtió en la nueva imagen de campaña de Calvin Klein y en el centro de la más reciente controversia sobre la incomodidad que aun produce la noción sobre lo que se suele llamar “políticamente correcto” e “inclusivo”. En lo que sin duda es una astuta maniobra de mercadotecnia pero también, una forma de demostrar el poder de la visibilidad para el debate sobre temas considerados tabú hasta hace poco tiempo, Calvin Klein decidió celebrar el mes del orgullo LGBTIQ+ con una modelo que no sólo no cumple con los estándares de belleza actuales, sino que, sin duda, desconcierta por el hecho de representar a la vez toda una serie de ideas que confrontan un tipo de versión sobre lo estético que continúa siendo incómodo.
Jari es queer y lesbiana, forma parte del movimiento #BlackLivesMatter y protagonizó la campaña Proud in my Calvins que busca promover la diversidad y la noción sobre el reconocimiento del otro. Son objetivos sin duda ambiciosos, y mucho más en medio de la polémica sobre el hecho de la inclusión como una obligación ideológica para el que buena parte del público a que directamente la campaña, parece resistirse. “Pensé que estar en esta industria, especialmente en el mundo de la actuación, que una vez que hiciera la transición, nunca volvería a trabajar. No hubo representaciones reales positivas o edificantes de personas trans en revistas, televisión y películas. Pero había algo que constantemente me decía que esto era lo que tenía que hacer para vivir en mi verdad, para ser esencialmente feliz. No había otra opción para mí: vivir mi vida más auténtica o salir de aquí. Con el amor y el apoyo de la comunidad y la familia elegida, elegí mi vida. Me elegí sobre la industria que amaba, me elegí a pesar de lo que la sociedad me decía. Había gente esperándome, una vez que di el salto a este viaje llamado Transición, parado allí con los brazos abiertos, listo para mostrarme amor, compasión y respeto. En esos momentos cruciales, me di cuenta de que cuando tienes un amor inquebrantable y un sistema de apoyo, nada es demasiado grande para conquistar. Lo que encuentro ahora es que he hecho más desde la transición. Siento que cuando eres tu verdadero yo, creas el arte más bello y honesto. Creo que la industria puede reconocer eso y no tienen más remedio que celebrar y elevar ese arte en grandes plataformas. Me alegro de haberme elegido a mí y a todos los demás también se han subido a bordo “, con este mensaje, Calvin Klein presentó su nueva campaña.
Que vivimos en una cultura vanidosa en la que es realmente ser importante ser “bella”, no sorprende a nadie. Lo que sí sorprende —y preocupa, al menos en mi caso— es que esa “belleza” parece además tener implicaciones mucho más profundas que el simple atractivo físico. Y es que en nuestra época lo estético tiene su peso, pero mucho más importante parece ser la percepción que se tiene de ese estándar sobre lo hermoso —y lo que no lo es— para buena parte de una generación que creció y se educó frente a la multipantallas. Para bien o para mal, lo bello debe complacer una imagen social en la cual se insiste, se obliga y se presiona. Lo bello, rebosa ese límite de lo venial para convertirse en algo más. Lo bello, es sin duda necesario, cuando no directamente indispensable.
“Nadie quiere ser feo o al menos, no ser considerado atractivo. Hay una desesperada búsqueda de la belleza y lo deseable.”
Pero vayamos al otro extremo. Ese que parece ignorarse con frecuencia, y que probablemente es el exacto reflejo de esa obsesión por la belleza, como sea que esta se defina. Hablemos de la fealdad, de esa visión tan poco caritativa y restrictiva sobre el otro, esa visión tan distorsionada de la identidad ajena. Porque aunque todos estamos bastante de acuerdo en qué puede ser bello (o de hecho, qué es la belleza como concepto) la definición de fealdad no está tan clara. A Jari Jones le han llamado “fea”, entre los epítetos menos denigrantes que se han usado en contra de su imagen y la campaña, como si el mero hecho de no encajar en un estándar de belleza estético disminuyera su valor y el de las ideas que representa. Buena parte de las quejas en la discusión en redes sociales, poco tienen que ver con el objetivo de la campaña o del hecho consciente de lo que puede simbolizar, sino apuntan directamente a su peso, la forma de su rostro y el color de su piel. La iniciativa de Calvin Klein molesta por el mero hecho de resultar una síntesis de las grandes discusiones de nuestra época, de lo que molesta o no lo hace. De lo que incomoda o simplifica la versión sobre el éxito, lo adecuado, lo poderoso, lo significativo. Ideas que se confrontan con un ideal cada vez más doloroso y difícil de comprender.

Jari Jones - Foto por Chlesea Francis Art
Jones representa una parte de la población que por años fue invisibilizada, disminuida y por supuesto, menospreciada. La fealdad continúa presionando al margen de la conciencia cultural. Después de todo, nadie quiere ser feo o al menos, no ser considerado atractivo. Hay una desesperada búsqueda de la belleza y lo deseable. Una necesidad aguda de ser parte de esa idea general de lo que a todos gusta. Todos queremos pertenecer, después de todo. La fealdad es exactamente lo contrario a la idea de belleza culturalmente aceptada. Suena simple, pero no lo es tanto. El hecho es que todos sabemos que nos gusta, pero pocos podemos explicar por qué algo nos molesta. Y la fealdad básicamente es la contradicción de lo que consideramos armonioso, aceptable… y sí, bonito.
La belleza es un mensaje y también es una proyección sobre lo que creemos adecuado. Una imagen arquetipal que difícilmente podemos definir, pero que forma parte de cada época y de cada momento histórico: lo bello cambia con las épocas y también, transgrede la percepción sobre lo que somos o cómo queremos ser comprendidos. Y la campaña de Calvin Klein lo hace.
Por supuesto, no es la primera vez —ni será la última— que la publicidad utiliza los medios a su disposición para sacudir esquemas y en especial, ideas simbólicas sobre lo hermoso, lo deseable y lo aceptable. En la década de los 90, las campañas de Benetton dedicaron una buena cantidad de su espacio en vallas y revistas a meditar sobre temas universales, con un tono y una forma que aun ahora, continúan resultando asombrosamente actuales. En especial, la campaña que convirtió a David Kirby —el activista gay fotografiado por Therese Frare en los brazos de su familia— en símbolo del SIDA más allá del prejuicio. El fotógrafo encargado de la publicidad de la marca Olivero Toscani, pudo y supo modular el escándalo para sacudir la noción colectiva sobre el prejuicio: La imagen del moribundo Kirby, recorrió el mundo y se volvió no sólo un fenómeno de envergadura histórica, sino que tradujo el prejuicio en una metáfora reconocible que obligó a la discusión colectiva sobre un tema doloroso.
La campaña de Calvin Klein quizás no logre una repercusión semejante, pero sí está logrando que nos hagamos preguntas sobre las diversas interpretaciones de los conceptos relativos a lo que es hermoso o lo que no. E incluso, la simple visión personal. Porque lo bello —o al menos nuestra percepción sobre lo que puede serlo— está profundamente vinculado a lo que consideramos admisible, que enaltece o idealiza nuestras interpretaciones de la realidad. Para sintetizar: lo bello siempre será lo popular, lo aceptado, lo evidente. Y es que la belleza, parece mezclarse con ese secreto deseo de lo que aspiramos ser, lo que quisiéramos mostrar e incluso, lo que enaltecemos de nosotros mismos.
“¿Todos somos jueces entonces del otro? ¿Todos construimos, quizás de manera inconsciente, un concepto irreal de lo hermoso y lo deseable?”
Pero también hay otro elemento más preocupante. La belleza presiona en una dirección cultural. Nadie quiere ser feo o encontrarse al margen del concepto, que al cabo es lo mismo. Hay en buena parte de la sociedad una presión por la búsqueda de la identidad que se parezca lo más posible a esa visión de lo que se asume es bonito. ¿Quién querría quedarse por fuera?
Un pensamiento inquietante. ¿Todos somos jueces entonces del otro? ¿Todos construimos, quizás de manera inconsciente, un concepto irreal de lo hermoso y lo deseable? Pienso en las portadas de revistas: los rostros muy retocados de las portadas, los cuerpos perfectos gracias a la tecnología digital, estamos obligados a complacer un canon estético cada vez más complejo e inalcanzable. ¿Y qué ocurre con las demás? ¿Qué pasa con las que no pueden o simplemente no quieren formar parte de esa visión tan limitada de conceptos tan complejos?
Entonces, ¿la belleza obedece a un sentido de pertenencia? Me lo pregunto con toda seriedad. Me lo pregunto viendo a Jari Jones, riendo a carcajadas frente a la valla con su imagen. En toda la antipatía que ha causado su imagen. En el símbolo político en que se transforma. Y pienso, sin poder evitarlo, en esa pulsión de lo social que insiste que la belleza se construye — o se destruye — a conveniencia o que simplemente, carece de verdadero significado más allá de lo que querríamos mirar. Una percepción dolorosa sobre lo correcto y quizás, lo que no lo es, en nuestra época. Un estándar por ahora, difícil de clasificar.
Tal vez te interese ver:
La divinidad femenina a través del tiempo
En muchas sociedades antiguas, los fenómenos de la naturaleza no eran concebidos como procesos impersonales, sino como expresiones directas de fuerzas divinas vinculadas a lo femenino. El trueno, la lluvia o el viento podían interpretarse como gestos de una gran madre que actuaba sobre el mundo y lo mantenía en equilibrio
Alquimia, esoterismo y dolor: simbolismo en el cuento de “La bella y la bestia”
Las viejas historias suelen esconder procesos más complejos de lo que parecen. Bajo sus capas brillantes laten símbolos, técnicas culturales y obsesiones humanas que evolucionaron durante siglos, incluso cuando nadie las veía. Cuando se analiza el tradicional cuento de La Bella y la Bestia con mirada histórica, el relato se abre como una pieza de estudio que nunca dejó de mutar
Romuva: De vuelta a las raíces de la diosa
El resurgimiento de Romuva en Lituania muestra cómo antiguas prácticas paganas, ligadas a diosas, ciclos de la naturaleza y rituales de fuego, han sobrevivido a siglos de persecución. Desde las festividades agrícolas hasta los litigios contemporáneos por reconocimiento estatal, esta tradición encarna la resistencia cultural de los pueblos bálticos y su capacidad de mantener vivas memorias ancestrales en el presente.
Bruja, fotógrafa y escritora.
Columnista en The Wynwood Times:
Crónicas de una feminista defectuosa









