
Denis Shiryaev
Te confieso que no le dije nada. La verdad, ardía en deseos críticos, pero sabía que se podría ofender por mi causa, y una a las amigas no le hace eso. Es decir, cuando llegamos a cierta edad mentimos porque comprendemos. Y no, no es falta de autenticidad, no es hipocresía o deshonestidad con el vínculo afectivo. No.
Raquel Cartaya: Fotografía Contemporánea y Retrato Editorial
Raquel Cartaya es una fotógrafa, docente e investigadora caraqueña que utiliza la cámara como herramienta para pensar y habitar el mundo. Su trabajo integra la ética del cuidado en el retrato editorial, la comunicación visual para marcas como el IESA y la investigación académica sobre la relación entre fotografía e inteligencia artificial.
La ruta de lo lejano: Elizabeth Schön y Fedosy Santaella
En La ruta de lo lejano (2026), Fedosy Santaella construye un relato retrospectivo sobre la vida de Elizabeth Schön. Desde sus raíces en Puerto Cabello hasta su consagración literaria, la obra utiliza la fotografía como un pivote para explorar la viudez, el amor por Alfredo Cortina y la profunda conexión de la poeta con el mar y el Ser.
Americania: el abrazo de una Caracas que no olvida
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Ay, seamos directos, por favor | Manifiesto GenX
Y ay, seamos directos, por favor. Sin embargo, eso no quiere decir que te sientas con la frescura de andar por cada red social como juez y crítico de índice erecto, no, a eso no me refiero. Es ser consecuente con nuestras ideas, coherente con nuestro pensamiento en acción y palabras, y franco en lo que estamos experimentando … nos comenta Florángel Quintana
La divinidad femenina a través del tiempo
En muchas sociedades antiguas, los fenómenos de la naturaleza no eran concebidos como procesos impersonales, sino como expresiones directas de fuerzas divinas vinculadas a lo femenino. El trueno, la lluvia o el viento podían interpretarse como gestos de una gran madre que actuaba sobre el mundo y lo mantenía en equilibrio
Ricardo Arispe presenta “Mirar Chernóbil: 40 años después”
A cuarenta años del desastre nuclear, el artista venezolano Ricardo Arispe presenta Mirar Chernóbil: 40 años después, una exposición que revisita uno de los acontecimientos más determinantes de la historia contemporánea desde la imagen, la memoria y la tecnología.
Sonorativa: Producción Musical Global y Tecnología AI to Real
Sonorativa evoluciona desde sus raíces underground en Venezuela hasta convertirse en un Hub creativo descentralizado entre Alemania, Suecia y Chile. Liderado por Daniel «Cayo» Soto y con figuras como Zardonic, el estudio redefine la industria musical mediante la conversión «Demo to Real» y una profunda sensibilidad humana aplicada a la tecnología.
“Diálogo entre formas”, Daniel Suárez expone en la UCV
Una selección de obras del artista venezolano Daniel Suárez, conforman la exposición Diálogo entre formas, que será inaugurada en Caracas el 17 de abril de 2026 a las 3:00 p.m., en la Sala de Exposiciones Carlos Raúl Villanueva, de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Central de Venezuela (UCV).
De acuerdo con el registro del fabricante Allergan Aesthetics, la proporción de mujeres “interesantes” (cuarentonas y cincuentonas) que se inyecta bótox es del 60 % (entre 45 y 54 años), siendo mujeres el 90 % de sus clientes. Lo sorprendente es que en el 2018 Plastic Surgery Statistics Report[1] se indica que las mujeres más jóvenes empiezan los tratamientos a partir de los 13 años con el objetivo de prevenir las arrugas. Puede entenderse muy fácil que la presión cultural por verse joven y la fe puesta en ese fluido son enormes.
En líneas generales, los tratamientos cuestan entre $300 y $1,200, de acuerdo con la cantidad que se necesite y quién lo administre, por supuesto. Una enfermera que administra bótox en un spa puede cobrar en promedio entre $9 a $12 por unidad, o $200 y hasta $300 por área (con 20-30 unidades), mientras que un dermatólogo o cirujano plástico en un consultorio médico cobra en promedio entre $14 y $17 por unidad (entre $600 y $1,200 o más para varias áreas).
Las fanáticas aman recibir la toxina botulímica con rapidez y no requerir tiempo de recuperación, a diferencia de otros procedimientos estéticos para el rostro. Sin embargo, el efecto del fluido para congelar el rostro juvenil es fugaz: solo dura de cuatro a seis meses. Por lo cual si se desea prevenir las arrugas se debe recibir inyecciones dos o tres veces al año. Eso significa estar en un tratamiento de por vida, esa, la que se va restando.
[1]https://www.plasticsurgery.org/documents/News/Statistics/2018/plastic-surgery-statistics-full-report-2018.pdf

Ya hace un año que mi amiga decidió comenzar con el bótox. Un día me llamó para quejarse, resuelta en prolongar a esa belleza latina que se luce en una foto enorme en su salón. Fue a su –ahora médico de cabecera– a hacerse “unos pinchitos”, como le gusta llamarlos, que ha continuado desde entonces.
Le pinchan la cara en una sesión veloz y se toma dos pastillas para el dolor de cabeza que seguro tendrá durante dos días. Se confina en su casa por cinco, y sale el fin de semana con una actitud espléndida tras una rutina de una hora entre tónicos, cremas, bloqueador solar y capas de maquillaje. No importan las libritas de más, el desastre emocional que arrastra, los conflictos personales. No. Verse en las fotos con la cara infladita, reluciente y brillante es lo que importa, así ya no se parezca a la que conocí hace dos décadas.
Este furor por perpetuar la juventud está cambiando el concepto de belleza. Estas modernas monalisas se ríen a lo Carolina Herrera. Las risas a mandíbula batiente quedaron fuera de los actuales selfies. El giro de cabeza, la mirada seductora –a veces perdida–, el uso de los filtros para verse más atractivas dejando de ser un poco ellas, es lo que demandan estas mujeres sin ceño fruncido y sin surco nasogeniano a la vista (¡Dios las libre!).
Todo es inflarse el ego. ¿Y el crecimiento emocional, intelectual y espiritual pa’ cuándo?
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En las pruebas los investigadores determinaron que la psilocibina puede llegar a producir una experiencia espiritual intensa. De hecho, según las mediciones algunas personas dijeron sentir a Dios, otras escucharon símbolos, y unas pocas aseguraron que podían destrabar una escritura en suspenso. Genial, pensé de inmediato. ¿Te imaginas trabajar en tu novela mientras se despliega … nos comenta Florángel Quintana
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Lo confieso, lo digo sin miramientos, a mí no me hables de perdón, de conmiseración y de abrazos reconciliados, al menos no todavía. Por ahora las condiciones están dadas para el ajusticiamiento moral, el señalamiento ético, las redadas a los suburbios atrapando a colectivos y maleantes, sinónimos de la infamia, para el ejercicio férreo de la justicia erguida, objetiva y atenta a resarcir los derechos de las víctimas.
Escritora y cronista.
Columnista en The Wynwood Times:
Vicisitudes de una madre millennial / Manifiesto de una Gen X









