Hace unos años Dua Lipa en un video de TikTok salió mentando madre a la venezolana y los comentarios por miles solo hablaban de orgullo patrio, como si de pronto nuestra contribución al planeta fuera la exportación de un par de palabrotas con acento caribeño y sabrosura de empanada frita. Sin aplausos de pie, por favor.
Ahora con frecuencia veo cuentas de hombres estadounidenses casados con venezolanas que explican que dominan el español porque ya saben usar las malas palabras. Es decir, lo esencial del idioma reducido a tres insultos bien articulados y dos interjecciones precisas en una especie de curso intensivo de “Venezolanismos para sobrevivir en las Venezuelan’s parties”.
La ataraxia en tiempos de hiperconectividad | Manifiesto GenX
Ay, qué ganas de estar en calma, tranquilidad, impavidez total. No presenciar líos ajenos y que nada nos perturbara los intestinos. Dejar pasar, por ejemplo, la fulana fecha del 1 de agosto como quien ve una crecida de río y sabe que solo tiene que esperar que el sol y la tierra hagan su parte…. nos comenta Florángel Quintana
Sylvia Plath: Unas reflexiones sobre el dolor y la búsqueda de la identidad
Sylvia era incapaz de estar sola, de permanecer en silencio y ella misma lo admite “Me aturde la posibilidad de no decir una sola cosa por demasiado tiempo. El mundo deja de existir sino no lo describo, desmenuzo, elaboro a través de todo lo que las palabras pueden brindarme” le insistió a su madre dos días después.
Vicente Ulive-Schnell y su novela “Coco Express”
Vicente Ulive-Schnell es un escritor y artista venezolano que reside en París desde el año 2001. Llegó a Francia para cursar estudios superiores y terminó con un doctorado en filosofía del lenguaje en el 2007. Lleva cinco novelas publicadas entre Venezuela, España y Francia; Perico exprés (título en francés, Coco Express) es su trabajo más reciente.
VOLVER … | (Disertación desesperada para la Venezuela que empieza)
Hoy, Venezuela camina sobre una geografía fracturada por los recientes terremotos. La tierra tembló para recordarnos, con la violencia de un eco subterráneo, que nada de lo que creíamos sólido era inmune al colapso. Ante las fachadas caídas, los ascensores clausurados y las calles agrietadas … nos comenta Richard Rey
Exponen por primera vez un penetrable del maestro Jesús Soto en el Serpentine de Londres
Serpentine Galleries inaugura en Londres «Art in the Park» con la exhibición al aire libre del Pénétrable BBL Jaune de Jesús Rafael Soto. La escultura interactiva, patrocinada por Britannia Financial Group y con dirección cultural de Melanie de Herrera Velutini, estará expuesta hasta el 25 de octubre.
Metáfora de un país | El pabellón criollo hecho ruina
El Pabellón de Venezuela en la Bienal de Venecia 2026 está cerrado al público ante el riesgo inminente de un colapso estructural. Esta crítica situación impide que la histórica joya arquitectónica diseñada por Carlo Scarpa en los Giardini pueda albergar con normalidad su representación en la 61ª Exposición Internacional de Arte, In Minor Keys.
La museología moderna: Un espacio dinámico para construir humanidad
El Dr. Jimmy Yánez, galardonado por la AICA, lidera el programa de Formación en Museología y Museografía auspiciado por el Centro de Bellas Artes de Maracaibo y la Universidad del Zulia. En esta conversación, profundiza en la transformación de los museos como herramientas de sostenibilidad social y construcción de ciudadanía, destacando el valor del patrocinio de Arts Connection Foundation.
El Museo Expandido y los Retos del Siglo XXI: Una conversación con Francisco Brives, codirector de La Neomudéjar
Nacido de la recuperación de antiguos talleres ferroviarios en Madrid, el Museo La Neomudéjar funciona como una cápsula del tiempo independiente y descentralizada bajo la red Art House Spain. Su codirector, Francisco Brives, profundiza en el diálogo de las vanguardias con el arte político, el impacto del apoyo filantrópico de Arts Connection en la preservación del Archivo Transfeminista y su próxima participación internacional en la Bienal del Chaco.
Estremecimiento patrio | Manifiesto GenX
Ese estremecimiento patrio tuvo su máxima magnitud en todos los ocho millones de venezolanos que tenemos en común tres colores, siete estrellas y una hermandad que hemos demostrado en estos días nefastos. Se han replicado los miedos y también la solidaridad y empatía … nos comenta Florángel Quintana
Pero seamos sensatos, esto no es un fenómeno exclusivo. Todos los que vivimos en un país con lengua distinta a la nuestra hemos aprendido primero el diccionario de la grosería local. Es el kit de emergencia para usarlo con taxistas, en pubs viendo partidos de la NFL con amigos o en una fila de supermercado en barrios modestos. Hasta aquí nada relevante. Pero de ahí a suponer que un idioma se expande o se preserva gracias al vocabulario soez, ya me parece un exabrupto. Sería como decir que la gastronomía italiana se resume en la producción de Domino’s Pizza.
El problema no son las palabrotas en sí que tienen su gracia, su ritmo y hasta su poesía, sino el encumbramiento. Convertirlas en bandera nacional, en gentilicio orgulloso, en marca registrada no debe ser. Como si hablar mal fuera hablar auténtico y hablar bien tuviera un serio sesgo socioeconómico.
Hablar bien no es usar subjuntivo perfecto ni sacar a relucir las palabras domingueras que usaba tu abuelo culto. Es comunicarse de forma adecuada, sin reducirnos a un manual de insultos exportables. La lengua tiene capas que van desde lo íntimo, lo público, lo creativo, lo profesional, y cada una merece algo más que las mismas frasecitas malandrosas repetidas como estribillo de gaita. Pueden sonar bien en ciertas bocas y en específicas circunstancias. Por ejemplo, creo que muchos justificaron la frase de cierre en la intervención de Rawayana cuando ganaron el Grammy. Permitido como muestra de regocijo y logro de la cultura pop venezolana.
Al final, el idioma se parece a nosotros porque crece o se degrada según el uso que le demos. Y si lo único que sabemos mostrar con orgullo es un arsenal de palabras altisonantes, quizá deberíamos preguntarnos si es eso lo que realmente queremos que nos represente ante el mundo. Está bien que las malas palabras nos alivien en un momento de rabia o nos hagan reír en confianza, pero reducir la riqueza de una lengua a su inventario de insolencias lingüísticas, eso sí que es, con perdón, una grosería mayor.
Tal vez te interese ver:
Estremecimiento patrio | Manifiesto GenX
Ese estremecimiento patrio tuvo su máxima magnitud en todos los ocho millones de venezolanos que tenemos en común tres colores, siete estrellas y una hermandad que hemos demostrado en estos días nefastos. Se han replicado los miedos y también la solidaridad y empatía … nos comenta Florángel Quintana
La epifanía de las tajadas fritas | Manifiesto GenX
Ay, soñar con los ojos abiertos y tener esas epifanías breves y sustanciosas que aparecen para hacerte sonreír justo antes de que se hagan carbón las tajadas del almuerzo.… nos comenta Florángel Quintana
Ay, seamos directos, por favor | Manifiesto GenX
Y ay, seamos directos, por favor. Sin embargo, eso no quiere decir que te sientas con la frescura de andar por cada red social como juez y crítico de índice erecto, no, a eso no me refiero. Es ser consecuente con nuestras ideas, coherente con nuestro pensamiento en acción y palabras, y franco en lo que estamos experimentando … nos comenta Florángel Quintana
Escritora y cronista.
Columnista en The Wynwood Times:
Vicisitudes de una madre millennial / Manifiesto de una Gen X














