Hace unos años Dua Lipa en un video de TikTok salió mentando madre a la venezolana y los comentarios por miles solo hablaban de orgullo patrio, como si de pronto nuestra contribución al planeta fuera la exportación de un par de palabrotas con acento caribeño y sabrosura de empanada frita. Sin aplausos de pie, por favor.
Ahora con frecuencia veo cuentas de hombres estadounidenses casados con venezolanas que explican que dominan el español porque ya saben usar las malas palabras. Es decir, lo esencial del idioma reducido a tres insultos bien articulados y dos interjecciones precisas en una especie de curso intensivo de “Venezolanismos para sobrevivir en las Venezuelan’s parties”.
Festival +LATINA transforma CUPRA City Garage a través del videoarte de Johana Luna y Ricardo Arispe
Cabrujas supo escribir desde el presente para la eternidad. La Venezuela que se nos venía encima estaría marcada por la censura, la crueldad y una polarización que toda realidad cubriría con la neblina de la insensatez.
Una tarde profundamente criolla en Madrid
Cabrujas supo escribir desde el presente para la eternidad. La Venezuela que se nos venía encima estaría marcada por la censura, la crueldad y una polarización que toda realidad cubriría con la neblina de la insensatez.
Séptima Edición de “Adolescentes desde casa”
Toda crisis deja marcas profundas, pero también activa la resiliencia y la capacidad colectiva de sanar. Partiendo de ello y con la consigna «Reconstrucción: testimonios de la solidaridad» la Dirección General de Cultura de la UCAB convocó la séptima edición del concurso de creatividad y expresión «Adolescentes desde casa»
Érase una vez un viaje | Otra mirada
Publiqué una novela, “Los fantasmas de Otto Müller”, que ahora mismo busca su lugar lejos de mí; los libros, una vez publicados, le pertenecen al mundo. Escribí otras que ahora mismo buscan editor: “Alea iacta est”. El viaje ha sido largo, pero ya he tocado tierra.
Entre la geometría y el paisaje | Galería Freites
La Galería Freites nos lleva a un recorrido entre la Geometría y El Paisaje, a través de las obras de Carlos Evangelista y Pedro Ángel González
Extracto: La exposición “Las Variaciones modulares de Carlos Evangelista” en la Galería Freites refuerza nuestra voluntad para difundir los lenguajes geométricos … La exposición “Pedro Ángel González. La luz en el paisaje.” forma parte del programa de la Galería Freites, dedicado a estudiar y difundir la obra de los maestros venezolanos que abrieron paso a la modernidad a principios del siglo XX
Los fantasmas de Otto Müller: El mal, el exilio y los secretos del pasado
Con “Los fantasmas de Otto Müller”, Miguel Ángel Latouche logra una obra de gran calado ético y narrativo. Más allá del ritmo trepidante de su trama, la novela se despliega como una lectura rica en capas y matices que exige un lector cómplice. Respaldado por una sólida formación teórica y estética, Latouche nos entrega un estudio brillante sobre las zonas oscuras de la condición humana
Finjamos demencia | Manifiesto GenX
Hagamos de cuenta que todo funciona en nuestras cápsulas.
Actuemos como si no hubiera guerra del otro lado del mundo ni enfrentamientos entre conciudadanos por la permanencia de bacterias contaminantes. Estemos aquietados ante la estridencia de otras ideas que insisten en hacerse escuchar. Permanezcamos en posición de loto a pesar de la condición gastada del cojín…. nos comenta Florángel Quintana
Un asesino, una ciudad y una chica: la historia de la primera actriz moderna
Louise Brooks, conocida hasta ese momento por su icónica imagen en la pantalla, escribió un artículo agudo y anticipado sobre El gran Gatsby (1925), la novela de F. Scott Fitzgerald. Sin firmar y publicado en distintas revistas culturales, el texto no solo repasaba la estructura de la novela, sino que afirmaba con contundencia que Fitzgerald y su obra alcanzarían la categoría de clásico
Cuarta Edición del Festival Internacional “ENTRELIBROS”
Organizado por IMAGO POR LAS ARTES, el encuentro propone acercar a niños y familias a la literatura en nuestro idioma y crear un espacio de intercambio entre lectores, profesionales y quienes hacen los libros
Pero seamos sensatos, esto no es un fenómeno exclusivo. Todos los que vivimos en un país con lengua distinta a la nuestra hemos aprendido primero el diccionario de la grosería local. Es el kit de emergencia para usarlo con taxistas, en pubs viendo partidos de la NFL con amigos o en una fila de supermercado en barrios modestos. Hasta aquí nada relevante. Pero de ahí a suponer que un idioma se expande o se preserva gracias al vocabulario soez, ya me parece un exabrupto. Sería como decir que la gastronomía italiana se resume en la producción de Domino’s Pizza.
El problema no son las palabrotas en sí que tienen su gracia, su ritmo y hasta su poesía, sino el encumbramiento. Convertirlas en bandera nacional, en gentilicio orgulloso, en marca registrada no debe ser. Como si hablar mal fuera hablar auténtico y hablar bien tuviera un serio sesgo socioeconómico.
Hablar bien no es usar subjuntivo perfecto ni sacar a relucir las palabras domingueras que usaba tu abuelo culto. Es comunicarse de forma adecuada, sin reducirnos a un manual de insultos exportables. La lengua tiene capas que van desde lo íntimo, lo público, lo creativo, lo profesional, y cada una merece algo más que las mismas frasecitas malandrosas repetidas como estribillo de gaita. Pueden sonar bien en ciertas bocas y en específicas circunstancias. Por ejemplo, creo que muchos justificaron la frase de cierre en la intervención de Rawayana cuando ganaron el Grammy. Permitido como muestra de regocijo y logro de la cultura pop venezolana.
Al final, el idioma se parece a nosotros porque crece o se degrada según el uso que le demos. Y si lo único que sabemos mostrar con orgullo es un arsenal de palabras altisonantes, quizá deberíamos preguntarnos si es eso lo que realmente queremos que nos represente ante el mundo. Está bien que las malas palabras nos alivien en un momento de rabia o nos hagan reír en confianza, pero reducir la riqueza de una lengua a su inventario de insolencias lingüísticas, eso sí que es, con perdón, una grosería mayor.
Tal vez te interese ver:
Hacerse preguntas o ¿importa saber qué es “farmear áurea”?
¿Importa saber qué es “farmear áurea”?, me tomó por sorpresa en un sueño y desperté a las 3 de la mañana sabiendo con perfección que esa fue una pregunta que rasgueaba desde otro plano. Okey, no sé, solo repito lo que los sabios de TikTok indican sobre despertar a esa hora como una pulsión desde otro estadio que te manda señales … nos comenta Florángel Quintana
La ataraxia en tiempos de hiperconectividad | Manifiesto GenX
Ay, qué ganas de estar en calma, tranquilidad, impavidez total. No presenciar líos ajenos y que nada nos perturbara los intestinos. Dejar pasar, por ejemplo, la fulana fecha del 1 de agosto como quien ve una crecida de río y sabe que solo tiene que esperar que el sol y la tierra hagan su parte…. nos comenta Florángel Quintana
Estremecimiento patrio | Manifiesto GenX
Ese estremecimiento patrio tuvo su máxima magnitud en todos los ocho millones de venezolanos que tenemos en común tres colores, siete estrellas y una hermandad que hemos demostrado en estos días nefastos. Se han replicado los miedos y también la solidaridad y empatía … nos comenta Florángel Quintana
Escritora y cronista.
Columnista en The Wynwood Times:
Vicisitudes de una madre millennial / Manifiesto de una Gen X














