¿Alguna vez habrá escuchado o leído sobre la existencia de cursos para hacer fotografía con el celular?, ¿o los certificados profesionales para auxiliares de biblioteca, limpieza de oficinas, de carretillero u otros oficios extremadamente básicos? Sin contar con la extensa oferta académica a nivel universitario de pregrado, maestría y doctorado; incluyendo a una titulación existente desde hace algunos años denominada post doctorado. ¿Seremos sorprendidos en el futuro cercano con una titulación superior al post doctor?
El deseo de superación es un derecho y este deseo se ha convertido sin escrúpulo alguno en un negocio muy lucrativo. Una cantidad significativa de titulaciones académicas son inútiles –lo digo con crudeza– y no me atreveré ni siquiera a mencionarlas para no caer en la ofensa. Casi todos somos, inconscientemente, cómplices de esta realidad. La titulación universitaria ha sido interpretada, en muchos casos, como un salvoconducto que garantizará una vida exitosa en el mundo laboral y social porque seremos “alguien” con el papel bajo el brazo y, obviamente, con el aval oficial para que surta validez y efectos como por arte de magia.
The Leftovers (Los Desechados) | Back to the Serie
Bajo esta premisa inicia una de las mejores series —no tengo reparos en decirlo— que he visto en mi vida. Por eso, en esta nueva entrega de Back to the Serie, les hablaré de ese universo duro, vulnerable, absurdo, doloroso y profundamente existencialista, como lo es The Leftovers.
El hijo del rayo: anatomía de un monstruo y su creadora
Esa noche, en una villa suiza cercada por tormentas eléctricas, nació Frankenstein. De hecho, lo que comenzó como un juego terminó convirtiéndose en una de las narraciones más influyentes del siglo XIX.
Elvis en el Olympia: la noche en Miami se rindió ante el Rey del Rock
El 2 de agosto de 1956, Elvis Presley llegó a Miami en su Lincoln Premier lavanda. Al día siguiente ofrecería su primera presentación en la ciudad —serían siete en total—. Antes ya había pasado por Jacksonville, Fort Myers, Orlando y Tampa, plazas donde el sur conservador reaccionó con rechazo mientras los adolescentes lo recibían con una fiebre desbordada.
Los Brickell: la familia que fundó Miami desde el fin del mundo
Una de las imágenes inmortales de la apertura de Miami Vice mostraba el edificio Arquitectónica recortado sobre el cielo de Brickell. Desde entonces, el barrio forma parte del imaginario colectivo de la ciudad. Para el miamense cotidiano, para el visitante esporádico, para quien solo lo ha visto en postales: Brickell y sus torres aguamarina.
Pamela Colman Smith y la mística silenciosa del siglo XX
Pamela Colman Smith fue la artista que dio rostro al tarot moderno y, sin embargo, su nombre permaneció en la penumbra. Mística, sinestésica y visionaria, transformó el lenguaje ocultista en una experiencia sensorial y poética.
“Cartografías del Vínculo” por Lubeshka Suárez
Cartografías del Vínculo, primera exposición individual de la artista Lubeshka Suárez en Venezuela, quien desde hace cinco años se ha dedicado a profundizar en las resonancias sensibles de temas como el insilio, el exilio, la diáspora venezolana, la migración y las recientes transformaciones de nuestro complejo mundo local-global.
Néstor García Roa: «Razón y política de la pintura»
“Razón y política de la pintura”, la más reciente exhibición individual de Néstor en la Cabinet Gallery de Caracas, bajo la curaduría de Ruth Auerbach. Integrada por pinturas arrugadas, edificios en llamas, paisajes enlatados y escenas de lugares exóticos sobre hamacas, la muestra de Néstor desafía los estatutos tradicionales de la percepción.
Queen sobre el agua | Miami Pop Tour
Queen dio 704 conciertos durante sus dieciséis años de trayectoria. Ese camino, como en cualquier banda que empieza desde cero, se construyó paso a paso: el álbum Queen I les abrió las puertas en el Reino Unido y el Queen II los empujó al primer plano.
“Orígenes”: Exposición de Edward Mosquera
El Museo de la Estampa y el Diseño Carlos Cruz-Diez es el escenario de una experiencia artística y cósmica sin precedentes, la exposición ORÍGENES, la nostalgia de un comienzo, del artista plástico venezolano radicado en París Edward Mosquera.
El Terror: Un Género que nació con el Cine | Parte II
El terror es el estilo cinematográfico que más subgéneros ha aportado al cine. A continuación, haremos un repaso de ellos, pero primero es propicio aclarar la diferencia entre terror y horror, aunque ambas terminologías usualmente se entremezclan en las películas.
Muchas de las ofertas laborales, gerenciales o de asistentes, requieren solamente el dominio de la Regla de Tres, cálculo de porcentajes, operaciones aritméticas básicas, saber leer y escribir, un poco de sentido común, cortesía, en síntesis, conocimientos a nivel de primaria, sin contar con la paciencia, resistencia, y experiencia, cualidades que se van adquiriendo a lo largo de la vida. ¿Qué sentido tiene la exigencia de un título universitario y, en ocasiones, con postgrado para estos casos?
En cargos de mayor responsabilidad, en casi todas las empresas y entes públicos solicitan, además del título universitario, algún doctorado cuando en realidad las capacidades requeridas son las ya mencionadas, agregando: cálculos básicos de trigonometría, álgebra de bachillerato, elaboración e interpretación de gráficos, fundamentos básicos de estadística (en algunos casos), es decir conocimientos que se adquieren en la secundaria.
Todo esto nos hace pensar que el individuo con deseos de superación se somete a un poco más de veinte años de su vida estudiando para terminar ejerciendo a lo sumo el título de bachiller dentro de una oficina, generalmente sin ventanas, donde el dueño de la empresa solo tiene, si acaso, el sexto grado de primaria. Es una triste realidad, y más aún cuando tomamos conciencia de que estamos de paso en este mundo.
En una ocasión un alto directivo, con titulación universitaria y postgrado, de una importante empresa me preguntó cómo podía hacer él para transformar el volumen de una cava de un camión a metros cuadrados, en otros términos ¿cómo convertir un volumen en una superficie?, no aguanté y le di la única respuesta posible en la realidad: “pasándole una aplanadora al camión”, se podrán imaginar lo que me ocurrió en los meses siguientes.
He conocido a un batallón de abogados que no saben redactar ni conocen las normas de ortografía, profesionales de administración con postgrados que no saben aplicar una Regla de Tres, ingenieros que se enredan la vida para solucionar un problema sencillo, arquitectos ejerciendo cualquier otro oficio menos su carrera, e individuos de otras profesiones universitarias que, omito mencionar, que ni saben en dónde están parados, profesionales arribistas en altos cargos gerenciales. No obstante, debo hacer énfasis que también he conocido individuos excepcionalmente brillantes y honrados.
¿Será que en la primaria ya no se enseñan las cuestiones básicas?, ¿o que el bachillerato ha sustituido a la primaria?, ¿o que la educación superior escasamente da la talla para satisfacer la oferta de puestos elementales, pero con nombres de jefaturas?
La frustración social es inmensa: graduados que no encuentran asidero en la vida, que no satisfacen la oferta laboral.
Como la obtención de un título universitario requiere de tiempo, dinero, y además tiene sus consecuencias, los jóvenes deberían preguntarse: ¿será útil la titulación que se obtendrá al estudiar determinada carrera?, ¿o simplemente será para presumir que se tiene una jerarquía?, ¿o es porque en esa área existe o habrá una gran demanda de puestos de trabajo?, ¿realmente se ejercerá esa carrera?, ¿o será mejor aprender y hacerse un verdadero maestro en un oficio técnico? Y, por último, la pregunta más importante, la que aniquila a todas las anteriores: ¿qué es lo que verdaderamente te apasiona? Si lo sabes o lo encuentras, enfócate y ve a por ello con honradez y, sobre todo: ¡ejércelo! La única garantía es que siempre será difícil, nunca serás un mediocre, y lo disfrutarás.
Otro factor: el desconocimiento
Muchos jóvenes ignoran que aun cuando las carreras universitarias tienen una misma jerarquía en la academia, a nivel empresarial se les da un valor distinto: es común ver como director o gerente general a un ingeniero y no a un licenciado en negocios. En este sentido, la universidad como institución se contradice. Para visualizarlo basta un simple ejemplo: un ingeniero, de la rama que sea, tiene la capacidad de apuntarse, con la alta probabilidad de ser admitido, en un postgrado en finanzas o marketing, publicidad, incluso genética; sin embargo, un licenciado en negocios o un contador muy probablemente no sería admitido en un postgrado en ingeniería.
El negocio seguirá atrapando incautos desde los cursos de aprender a hablar inglés mientras se duerme, carreras universitarias con nombres atractivos, certificados de oficios híper básicos, etcétera: todos son productos de la industria de la educación, donde el Estado es partícipe, la sociedad cómplice, y que, por su ingenuidad, percibe al grado académico como la adquisición de una jerarquía social como si estuviéramos en la edad media.
En España, por ejemplo, se está hablando de certificar a los repartidores de encomiendas, visto de otro modo, se está diseñando un curso para que una persona pueda ejercer ese oficio, de una forma más clara, se están inventando un nuevo peaje que irá a parar a un instituto y, aparte, impuestos y tasas para el Estado, cuando lo único que se necesita es el permiso de conducir, sentido común y ganas de trabajar. Casos como este de certificaciones profesionales de oficios extremadamente elementales abundan en España. El papel de la educación es capacitar al individuo para ser útil a la sociedad, sin embargo, se ha tergiversado el enfoque del sistema, respondiendo solo a intereses de unas minorías, creando limitantes a través de excesivas certificaciones y generando desempleo.
El mundo empresarial e institucional se mueve rápidamente cada día surgen puestos de trabajo con nombres inusitados que no corresponden a ninguna carrera sino más bien al uso del sentido común. La inmensa mayoría de las tareas se aprenden “ejerciéndolas” dentro de la organización a través de un buen superior.
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Escritor, fotógrafo y publicista. Colaborador articulista en The Wynwood Times









